lunes, 12 de noviembre de 2018

EL HORIZONTE

Ritmos ultras mueven banderas ocultas

alardean lerdamente

han ordenado rezos, imponen zarabandas ominosas, niegan tretas enrevesadas

vendettas arpías,

locos anhelos

violan impertérritos el júbilo ajeno,

siegan ilusiones, roban, empecinados, nuestro alborozo,

oprimen, jalean, atormentan los ánimos,

enervan nuestra calma, utilizan estrategias nefastas, traman rituales estériles

sórdidas urdimbres

dan estopa salvajemente, tanta iniquidad nos oprime.


Otro juego anhelo, lideremos amaneceres

¿quimeras, utopías, encantamientos?

tomemos otros derroteros, oigamos

voces avezadas y altruistas

bienintencionadas inquietudes encontrarán novedades,

notorias obras,

tomemos energías nuevas, ganaremos asideros sólidos

forjemos raíces inquebrantables, objetivos.


¿Quimeras, utopías, encantamientos?

valerosos adalides liderarán empresas nobles

mantendrán avatares solidarios,

todos unidos saldremos,

obviaremos juegos oscuros, sucios,

querremos unir energías,

ramplonas entelequias zozobrarán, almas ruines,

apartemos

deidades impuestas, obscenos sortilegios.


¿Quimeras, utopías, encantamientos?

ahuyentemos hordas opresoras, rancios alcahuetos,

sórdidos obstáculos, memos obsoletos sacados

de obtusas simas

yermas,

démosles opacidad sutil

cantemos alto mientras imaginamos nuestro original sino,

démonos ilusionantes senderos, trémula inquietud no tiene objeto,

propongo emprender rogativas, gestos amables, mantener intacto nuestro optimismo,

desde islas solitarias tanta inquina no tendrá acabose,

sólo obtendremos logros exitosos desde atalayas diversificadas.






                                   DIEGO CANTERO (FUNAMBULISTA) - OJALÁ

2 comentarios:

Thomas Verdhell dijo...

Subámonos al tren de la entremés una, escríbenos muros estériles y tendamos puentes de altruísmo e ilusión. Yo me sumo

FM Martín dijo...

¡No está solo Petrus!
La química del cuerpo es como una bella e inestable mujer,
un placebo esquivo que hay que reconquistar y mantener.
Sin obsesiones ni prisas, arría las velas, la tormenta arrecia.
Es tiempo de leer junto al fuego y escuchar a los seres queridos
¡Animo y armonía!