domingo, 28 de octubre de 2018

REDES Y MÚSICA


    Durante las últimas semanas, quizás por estar de vacaciones y no tener que atender las obligaciones laborales y sociales habituales, he aumentado mi contacto con antiguos compañeros de colegio e instituto y amigos de andanzas juveniles, por supuesto a través de grupos de whatsapp, esta red social tan denostada por algunos.
 
    Está resultando entretenido y divertido porque, al margen de las trivialidades de rigor, nos contamos confidencias y chascarrillos no exentos en ocasiones de fina ironía y porqué no decirlo, de mala baba, pero siempre "desde el cariño". Hay alguno que de vez en cuando amenaza con darse de baja del grupo, al considerarse no suficientemente respetado o pensar que no tiene tiempo para tonterías y "mariconadas". Lo cierto es que , amén de otras cosas, este sistema me ha permitido contactar de nuevo con personas a las que, casi nunca de forma premeditada, había perdido la pista, y ahora vuelven a formar parte de mi gente.
 
    Hace unas noches, con algunos de mis amigos "jugamos" a recordar canciones de nuestra época de ligoteo, en fiestas particulares o en las incipientes discotecas de hace ya no sé cuantos años. Las nuevas tecnologías permiten, no sólo recordar los intérpretes y títulos de las susodichas canciones, sino también enviar los enlaces correspondientes del maravilloso Youtube. En estos links, como los llaman los entendidos, no sólo se puede volver a escuchar los "temazos" de la época, sino ver imágenes de los grupos y solistas con sus vestimentas y coreografías, que en su mayoría no han sido demasiado bien tratados por el paso del tiempo.
 
    Incluso, rizando el rizo, nos hemos atrevido a confeccionar un ranking, top ten o como lo queramos llamar, de las canciones que más nos evocan aquella gloriosa etapa pasada de nuestras vidas. ¿Qué sería de nuestra vida sin la música?
 
    Han sido cientos las canciones compartidas a través de la red, espero que de esto no se entere ningún jerifalte de la SGAE, pero para simplificar la cuestión, sólo hemos votado las baladas, "las lentas" para que nos entendamos, aquellas que a todos nos gustaban para bailar agarrados a la chica que nos ponía y que, en no pocas ocasiones, desaparecía de la pista en dirección a los baños, cuando bajaba la intensidad de la luz y terminaban las de ritmo más "alegre" o movido.
 
    El ranking resultante de la votación ha sido:
 
1. Killing me softly with his song       de Roberta Flack
          
 
2. Whitout you                                     de Nilsson
         
 
3. Too much heaven                             de Bee Gees
 
 
4. Je t'aime...moi non plus                    de Jane Birkin
 
 
5. La quiero a morir                              de Francis Cabrel
 
 
6. Reunited                                            de Peaches and Herb
 
 
7. I can't tell you why                            de Eagles
 
 
8. Bright eyes                                         de Art Garfunkel
 
 
9. Amore grande, amore libero              de Il guardiano del faro
 
 
10. Ne me quitte pas                             de Jacques Brel.
 
 
   
 
 
Ya sé que hay muchas buenísimas que se han quedado fuera, pero esta ha sido nuestra votación, se acepta comentarios, críticas, aportaciones, etc.
 
EL JUEGO PUEDE SEGUIR.

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