martes, 31 de diciembre de 2013

LA COLADA


  

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   Éstas, probablemente, estén siendo las navidades más raras de mi vida. Parecen la confirmación de que el centrifugado no ha acabado todavía, aunque el aclarado sí que por fin ha terminado. Satisfactoriamente, además.

   La metáfora de la lavadora me viene más que bien; he tenido que hacer mucha limpieza en los últimos meses, seleccionar bien qué merecía la pena que entrara en la colada y qué harapos había que jubilar definitivamente, tratar las manchas difíciles con especial cuidado y mimar lo más delicado para que pueda servirme mucho más tiempo. Y me viene bien, además, porque me recuerda a mi madre, que me enseñó muchas cosas útiles en la vida, y una de ellas, curiosamente, fue cuidar la ropa. Quizás porque tenía que durarme, que no estaban las cosas como para tirar alegremente, pero también porque era su forma de ser.

  Mi madre era práctica, cuidadosa, cariñosa a su manera (es decir, nunca empalagosa), honesta con los demás y consigo misma y pulcra. A veces me sorprendo diciendo, cuando tengo algo patas arriba, “menos mal que mamá no puede ver este caos”, pero en los últimos años a Ela no le importaba mucho lo externo. Con el tiempo he descubierto que nunca le preocupó demasiado: que lo externo fuera armónico para ella era reflejo de su interior, y lo mejor es que, aunque no supiera muy bien cómo articular todo esto lo demostraba con su vida, que en el fondo es lo que importa.

   Mi madre murió hace algo más de un año. Me habría encantado celebrar estas navidades con ella, que comprobara que, a pesar de las vueltas  que he dado en los últimos tiempos (recurro de nuevo a mi lavadora), estoy bien; que  “Estoy en pie, no me han tumbado”; que cuando le dije a los pies de su cama (sin poder soltar mi mano de la suya que me apretaba con una fuerza increíble para alguien en su estado) “puedes irte, mamá, descansa, estoy bien, no sufras más, descansa, mi querida niña-madre” no sabía lo que decía; que la necesitaba, aunque ya no fuera ella, más que nunca, más que siempre… Y que ahora creo que ya no la necesito como entonces porque, por fin, he aprendido algo de lo que siempre me quiso enseñar.

   Decía al principio que están siendo las navidades más raras de mi vida. Al final las circunstancias han propiciado que las esté viviendo por primera vez sin Heike (gracias por todo lo bueno que hemos compartido, ya no me acuerdo de que quizás no hayas cuidado suficientemente las "pelotas de golf"). Las he pasado con parte de mi familia, con aquellos con los que no siempre las he pasado, pero a lo largo de estos últimos años, y no siempre por circunstancias del todo felices, he tenido más contacto durante mucho tiempo con mi otra familia, y me alegro profundamente de ello.

  Aunque sea de otra manera sigo queriendo a quienes siempre he querido y me han querido, pero además este año me ha regalado a gente nueva a quien querer y que me quiere, y estar aquí me va a permitir empezar el año de forma muy especial, de una manera que ya ni esperaba ni creía merecer.

   Y, sobre todo, ayer descubrí que cuando le dije a mi madre “no sufras más, estoy bien, puedes irte, sé que me quieres, y yo te quiero” estaba apelando a un coraje que mi madre sabía que yo tenía, pero del que yo, hasta hace bien poco, no he sido consciente.

   Gracias familia, gracias amigos y, sobre todo, gracias Arantxa: incluso en los momentos más duros o más difíciles os lo agradezco, y sólo puedo desearos todo lo mejor. Estáis siendo fundamentales, habéis aportado a la colada lejía y suavizante, y el apresto imprescindible que está dejando la ropa como nueva.

    Gracias por ayudarme a terminar la colada. Ojalá en 2014 el centrifugado acabe y pueda tender(me) al sol.


CLASE DE FILOSOFÍA: LAS PELOTAS DE GOLF

   Un profesor en su clase de Filosofía, sin decir palabra, tomó un frasco de cristal grande y vacío y procedió a llenarlo con pelotas de golf.

  Luego preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí.

   Así que el profesor tomo una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco. Las canicas llenaron los espacios Vacíos entre las pelotas de golf.

   El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que sí.

   Luego...el profesor tomo una caja con arena y la vació dentro del frasco.

   Por supuesto, la arena llenó todos los espacios vacíos, así que el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un “si” unánime.

   El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión.

   Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:

“QUIERO QUE OS DEIS CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA”.

   Las pelotas de golf son las cosas importantes, como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona.  Son cosas, que aún si perdiéramos todo lo demás y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.

   Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, etc.

   La arena representa lo superfluo, como el vestido verde, el móvil nuevo, la pulserita de perlas…

   Así pues, el orden en que llenamos el frasco equivale a la importancia que le damos a las cosas:

**“Si ponemos primero la arena, algunas pelotas de golf y canicas ya no cabrán en el frasco”.

**“Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas superfluas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes”.
**” Difícilmente podremos disfrutar de lo superfluo si no hemos sabido tener primero lo importante”.

   Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o afición favorita…

   Uno de los estudiantes levantó la mano y pregunto que representaba el café.

   El profesor sonrió y dijo: “Muy buena pregunta… No importa cuán ocupada pueda parecer tu vida, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo”.


                                        Víctor Manuel - La madre











jueves, 26 de diciembre de 2013

La Mente Dormida: CAE FINA LA LLUVIA

La Mente Dormida: CAE FINA LA LLUVIA: Con aspecto enfermizo fingió iniciar nuevas aventuras lejos, allá lejos, llevaba un vacío inquietante, atormentado, perseguía olvi...

CAE FINA LA LLUVIA

Con aspecto enfermizo
fingió iniciar nuevas aventuras
lejos, allá
lejos, llevaba un vacío inquietante, atormentado,
perseguía olvidar rencores,
estériles lamentos,
caminó andrajoso, mantuvo ilusiones nada objetivas,
y
despertó embelesado, sin ese sopor profundo, erradicó ruidos atronadores, descubrió otros
parajes abrumadores, rutas alternativas,
sintió impertérrito escalofríos maravillosos, pudo revivir entonces
momentos excelsos,
valoró otros yantares.

Yacimientos omnímodos
nunca olvidados,
leyes ancestrales
sólo imponen eliminar nubes tormentosas, opresoras,
escenas sublimes tamizan oprobios yermos,
felicidad unívoca emerge rauda ahora,
descanso etéreo
teje otro día ocupado,
participa, entusiasta, reconstruyendo orgulloso
puentes arrasados sin objeción
por órdenes retrógradas,
propone activar sabios oráculos,
monta escenarios,
vulnera ocurrencias yoicas.

Los libros escondidos vetados otrora
lucen ahora
muestran el norte, tienen enjundia,
ennoblecen nuestro
batallar, liberan al noble corazón oprimido,
podemos ahora recuperar aliento,
bondad infinita enaltece nuestro
orden
podemos ahora romper amarras,
marchar al límite
y alcanzar
nuevas opciones,
será imposible evitar tener obstáculos,
ningún amigo debe abandonar,
¡que útil es
participar en nobles acciones
mientras ellos
duermen alborotados!

Componen algunos excéntricos
estrofas lúgubres
sin ocultar lastimosas
querencias unívocamente esperpénticas,
dominan artes,
lideran acciones
viles, inquisidores, demagogos, avaros,
yugos,
condenan a menudo iniciativas no ortodoxas,
sueltan infumables naderías
aplican nebulosas diatribas, abyectos recortes,
hieráticos eventos
enturbian nuestro corazón, obvian nuestro trabajo respondiendo a divinas ordenanzas
urden nuevas artimañas
siguen ordenando nuevas reglas, impiden seguir avanzando.

Tengamos esperanza, no ganarán órdagos
quienes urden entelequias
montando asideros robustos, conseguiremos hazañas aleccionadoras, resistiremos.






domingo, 15 de diciembre de 2013

EL HORIZONTE

Ritmos ultras mueven banderas ocultas
alardean lerdamente
han ordenado rezos, imponen zarabandas ominosas, niegan tretas enrevesadas
vendetas arpías,
locos anhelos
violan impertérritos el júbilo ajeno,
siegan ilusiones, roban, empecinados, nuestro alborozo,
oprimen, jalean, atormentan los ánimos,
enervan nuestra calma, utilizan estrategias nefastas, traman rituales estériles
sórdidas urdimbres
dan estopa salvajemente, tanta iniquidad nos oprime.

Otro juego anhelo, lideremos amaneceres
¿quimeras, utopías, encantamientos?
tomemos otros derroteros, oigamos
voces avezadas y altruistas
bienintencionadas inquietudes encontrarán novedades,
notorias obras,
tomemos energías nuevas, ganaremos asideros sólidos
forjemos raíces inquebrantables, objetivos.

¿Quimeras, utopías, encantamientos?
valerosos adalides liderarán empresas nobles
mantendrán avatares solidarios,
todos unidos saldremos,
obviaremos juegos oscuros, sucios,
querremos unir energías,
ramplonas entelequias zozobrarán, almas ruines,
apartemos
deidades impuestas, obscenos sortilegios.

¿Quimeras, utopías, encantamientos?
ahuyentemos hordas opresoras, rancios alcahuetos,
sórdidos obstáculos, memos obsoletos sacados
de obstusas simas
yermas,
démosles opacidad sutil
cantemos alto mientras imaginamos nuestro original sino,
démonos ilusionantes senderos, trémula inquietud no tiene objeto,
propongo emprender rogativas, gestos amables, mantener intacto nuestro optimismo,
desde islas solitarias tanta inquina no tendrá acabose,
sólo obtendremos logros exitosos desde atalayas diversificadas.





http://www.youtube.com/watch?v=LNOnvDtcADo











     

sábado, 7 de diciembre de 2013

CALLEJÓN SIN SALIDA (III)

    Eran la 11:30 del día siguiente cuando la tía Cloti se presentó en la casa de su hermana. Después de darle muchas vueltas había decidido decir la verdad acerca de la entrevista con el abogado. Su cuñado la recibió y le pidió que no hiciera demasiado ruido porque Juana había pasado mala noche y ahora dormía en su dormitorio. Tras contar a Pedro lo ocurrido el día anterior, éste hizo un gesto de contrariedad y dijo que esa misma mañana a las 13 horas, tenían cita con el médico de familia para explicarle el estado anímico de Juana, a su debilidad física de las últimas semanas se sumaba un aislamiento progresivo, apenas hablaba, comía muy poco y daba la sensación de que se estaba abandonando a su suerte, como si deseara acabar con su vida de forma pasiva.

    Don Andrés escuchó atentamente a Pedro en su consulta del Centro de Salud e hizo un informe de derivación a las Consultas de Psiquiatría del hospital de referencia.

    Cuando el Dr. Rypff terminó de escuchar el relato de Juana, con las precisiones que de tanto en tanto iba haciendo Pedro, hizo algunas preguntas breves para aclarar alguna duda que albergaba y de forma inusual, se puso a buscar en su ordenador de sobremesa el número de teléfono del bufete donde ejercía su trabajo un abogado del que tenía muy buenas referencias y que contaba con experiencia en este tipo de casos. A continuación marcó en su móvil el número encontrado a través de Internet. Muy amablemente contestó una voz femenina, pensando que sería la auxiliar del abogado en cuestión, el Dr. Rypff le pidió que le pasara con aquel, a lo que la voz femenina contestó que D. Javier Quesada ya no trabajaba en el bufete, a lo que añadió que ella misma podría atender su demanda ya que era una de las abogadas titulares del despacho. Tras identificarse como psiquiatra, el Dr. Rypff hizo a la letrada una exposición rápida pero bastante detallada de lo ocurrido a su paciente, mantuvieron una conversación fluida durante unos minutos. Mientras tanto, Juana y su marido escuchaban atentamente. Cuando el Dr. Rypff colgó su móvil vió la cara de perplejidad de Juana, que aguardaba impaciente a que el galeno explicara la información obtenida. El Dr. Rypff escribió en una cuartilla el nombre del bufete, la dirección donde se ubicaba y el nombre de la abogada, añadió el día y la hora en que tendrían que presentarse allí, la semana siguiente, con todos los informes recopilados hasta la fecha, entre los cuales estaba el emitido por un médico forense de la Inspección de trabajo que reflejaba  claramente la relación de causalidad entre la transfusión de sangre realizada en la intervención quirúrgica practicada y el desarrollo de sus problemas hepáticos. El Dr. Rypff apostilló que por los gastos no se preocuparan porque la letrada se había comprometido a no cobrarles nada por la primera consulta y que si era cierto que había pruebas suficientes como así parecía, la demanda por negligencia iba a prosperar, y el bufete en ese caso se quedaría con un porcentaje muy razonable de la indemnización conseguida y si no prosperaba el equipo de abogados asumiría todos los gastos, incluidas las costas judiciales.
   
    Cuando el Dr. Rypff terminó su explicación, tanto Juana como su marido esbozaron una tímida sonrisa, estaban realmente asombrados de que en unos minutos, un panorama que parecía desolador se transformara en otro cuando menos esperanzador. El Dr. Rypff entonces, consciente que en esta ocasión había extralimitado sus funciones habituales, extendió un escueto informe en el que incluía la prescripción de una medicación que haría mejorar el problema de insomnio que aquejaba a Juana desde hacía meses. Estaba convencido de que las cosas iban a ir bien y ello iba a ser el mejor antidepresivo para su paciente. No obstante la citó para seis semanas después y advirtió a Pedro que si surgía algún contratiempo, no dudara en ponerse en contacto con él.

martes, 3 de diciembre de 2013

CALLEJÓN SIN SALIDA (II)

    A lo largo de su relato Juana fue capaz de mantener la compostura bastante bien, su tono era un tanto apagado, su facies transmitía sentimientos de tristeza y más de una vez rompió a llorar, pero lo que quedaba patente sobre todo era su sinceridad y al Dr. Rypff le resultó bastante fácil empatizar con ella mediante una escucha reflexiva. 

    Tras su paso por la UCI, Juana permaneció otros diez días ingresada en la planta de Medicina Interna, el equipo médico y el personal de enfermería le proporcionó un trato exquisito y los parámetros analíticos fueron recuperándose paulatinamente, en pocos días estaba caminando sin el cansancio del principio, su ánimo también iba mejorando y su reactividad al medio era mayor cada día. Sin duda el mejor momento del día era para ella  la hora de la visita vespertina, sus tres hijos acudían al hospital cada tarde a las seis en punto, acompañados por la tía Cloti, pilar de la familia durante la larga ausencia de Juana y su marido, que a pesar de su precaria salud apenas se apartaba de ella desde que ingresó en el hospital. Todos juntos pasaban dos horas haciendo una piña no carente de emociones encontradas. A la semana del alta del hospital, Juana y su marido acudieron a una revisión en las Consultas Externas, seguía con astenia y no terminaba de recuperar el apetito. El Dr.Gimeno le habló de las posibilidades terapeuticas, él se decantaba por un fármaco, el interferón, como el más eficaz para tratar su Hepatitis pero le advirtió que dicho tratamiento no estaba exento de efectos secundarios. El galeno, al explicar a Juana su proceso de enfermedad, el tratamiento a seguir y las consecuencias que aquella podía tener en su futuro a nivel personal y laboral, estuvo de acuerdo con otros colegas en la relación causal entre la transfusión recibida en la operación de hombro y el mal que ahora la aquejaba y que por tanto, no estaría mal que contactara con un abogado para estudiar la posibilidad de  presentar una demanda contra la clínica donde la intervinieron, por daños y perjuicios.

    La respuesta al tratamiento no estaba siendo buena, cada día era un suplicio por su debilidad, inapetencia e incapacidad para enfrentarse a sus actividades domésticas. Por otro lado la situación económica era cada vez peor y apenas podían hacer frente a los gastos fijos de la casa. Los familiares también atravesaban por dificultades financieras y no podían ayudar demasiado.

   En cuanto a la posibilidad de la demanda, sugerida por el Dr. Gimeno, Juana y Pedro estaban muy desorientados ya que su experiencia en asuntos legales era inexistente e ignoraban si podría ser muy costoso para ellos. La tía Cloti tenía un conocido procurador en el juzgado de una localidad vecina al pueblo donde residían y propuso concertar una entrevista con él para que les informara de los pasos a seguir. Tras hablar con el procurador se dirigieron al despacho de un prestigioso abogado que tenía su bufete en la capital. En pocos días les recibió D. Raúl Domenech y Juana expuso con detalle todo lo acontecido en los últimos meses. Tras analizar mentalmente la información aportada, el abogado les explicó que parecía un caso claro de negligencia médica, pero el proceso, por su experiencia profesional, sería largo y costoso. Para empezar tendrían que abonar en concepto de minuta y gastos judiciales una cantidad que al matrimonio pareció desorbitada y totalmente inasumible para ellos, no obstante y con la cabeza baja dijeron al abogado que se lo pensarían y salieron del despacho con una amarga sensación de impotencia y amargura. Contaron por teléfono lo ocurrido al procurador y éste les propuso contactar con un abogado del turno de oficio, ofreciéndose él mismo para realizar las gestiones. 

   Pocos días después acudieron al pequeño despacho de D. Pedro Rodríguez, mucho más modesto que el de su colega. Juana, con cierta desconfianza, por lo desangelado del local y la bisoñez mostrada por el abogado, aunque sólo fuera por su aparente corta edad, repitió el mismo discurso que días ante había verbalizado al ilustre abogado D. Raúl. El joven letrado fue tomando nota del los detalles más significativos del relato de Juana y con mucha amabilidad indicó al matrimonio que estudiaría el caso y les llamaría en unos días para ver qué se podía hacer. Pasaron tres semanas y la llamada no se producía. Pedro pedía a Juana que tuviera calma, le decía que seguramente estaría muy ocupado, la zozobra de Juana era cada vez mayor y la desesperanza invadía sus pensamientos contínuamente, alterándole el sueño, cada vez estaba más emaciada y apenas le salía la voz del cuerpo. 

  Preocupada, la tía Cloti visitó a D. Pedro que la atendió de mala gana y con premura, le dijo que era un caso muy complicado y en un alarde de sinceridad, confesó a Cloti que nunca había llevado un caso de negligencia médica, pero que se estaba informando sobre la estrategia más conveniente y que haría lo que pudiera, pero para nada podía garantizar que el contencioso fuera exitoso ya que las compañías aseguradoras eran muy poderosas y dificilmente se les puede ganar un pleito como este. Cloti, anonadada por  la respuesta del abogado, se dirigió a la casa de su hermana sin saber muy bien como iba a explicarle lo ocurrido sin hundirla más todavía. 
                               

lunes, 2 de diciembre de 2013

CALLEJÓN SIN SALIDA (I)

  Juana entró en la consulta con aspecto abatido, había sido entrevistada unos minutos antes por una de las enfermeras del hospital, y las lágrimas todavía recorrían sus mejillas. Entre sollozos daba muestras de querer controlarse, pero a duras penas lo conseguía, y balbuceando pidió disculpas al Dr. Rypff, éste le pidió que se sentara y mientras se tranquilizaba, ocupó unos minutos en la lectura de la espléndida historia realizada por su compañera, en ella recogía minuciosamente todos los datos de Juana, sus antecedentes personales, situación  basal, composición familiar, ocupación laboral, enfermedad actual y exploración psicopatológica, todo ello perfectamente descrito y ordenado. Mientras leía, de vez en cuando, levantaba la mirada hacia su paciente y pudo comprobar que el poco tiempo transcurrido le permitió serenarse un poco.

    En otras ocasiones su tarea inicial en la consulta, con un paciente que acude por primera vez, consiste en profundizar en los datos recogidos en la historia, por si algo se ha pasado por alto. Con Juana, enseguida se dió cuenta de que todo lo que le ocurría estaba relacionado con lo que le venía sucediendo desde hacía ya casi un año y en ello se centró la entrevista. Le explicó que estaba en baja laboral desde Diciembre a raíz de un accidente laboral en el que se produjo una fractura en el hombro, consultó con el traumatólogo de zona que desde el principio, con las exploraciones necesarias,  le advirtió de la gravedad de las lesiones. No se trataba de una fractura de las que se ven habitualmente, iba a necesitar un abordaje quirúrgico muy complejo y no podía darle muchas garantías de éxito. Fue este el primer mazazo para Juana, que veía peligrar su futuro laboral a sus 44 años, siendo ella como le explicó el principal sustento de su familia, ya que su marido, dos años mayor que ella, sufría una grave incapacidad por la que percibía una pensión muy pequeña y sus tres hijos estaban todavía en edad escolar. 
   
  En una de las revisiones, el traumatólogo, que en todo momento  tuvo una actuación compasiva, honesta y profesional con Juana, le habló de una técnica quirúrgica novedosa que estaba realizando un colega suyo en una clínica de Madrid y que se adecuaba a las características de su caso. Esta posibilidad iba a suponer unos gastos bastante onerosos para ella aunque se sintió aliviada cuando supo que la intervención en sí estaría cubierta por la Mutua de Accidentes de su empresa, de acreditada solvencia. Ilusionada, puso en marcha todos los trámites necesarios, asesorada por el Dr. Fernández. En un mes estaba ingresada en la clínica, acompañada en todo momento por su marido. Tras una amigable entrevista con el Dr. Juárez, que previamente había estudiado con detenimiento el dossier enviado por su colega, se realizó el examen preoperatorio de rigor. Al día siguiente, la intervención, aunque laboriosa y de varias horas de duración, transcurrió sin incidencias significativas. En una semana Juana estaba bastante recuperada, cada día el Dr. Juárez y su equipo había examinado la evolución de la herida quirúrgica y el estado de la articulación. Todo iba muy bien, sin signos de infección ni otras complicaciones, se le entregó un informe completo junto con el programa de rehabilitación que necesitaría para la recuperación funcional del hombro. El Dr. Fernández se ocuparía en su ciudad de origen de las revisiones pertinentes.
    
    Seis meses después, cuando Juana veía cerca su vuelta a la vida normal, incluida su reincorporación al trabajo en la fábrica, una noche se sintió indispuesta y con un fuerte dolor en el abdomen, unos días antes su hijo mayor le había advertido del color amarillento que tenía en los ojos y la piel de la cara. Alarmado su marido la llevó al Hospital Comarcal. En la Puerta de Urgencias, el médico de guardia se percató enseguida de la gravedad del cuadro y tras un examen físico, control analítico y una ecografía de urgencia, diagnosticó un fallo hepático hiperagudo, procediendo a su ingreso en la UCI. A los pocos días se le diagnosticó una Hepatitis C fulminante que a punto estuvo de costarle la vida. Una vez superada la situación crítica se encontró la posible causa de la infección cuando el médico intensivista leyó el informe de la intervención realizada en la clínica madrileña meses atrás, en la que precisó una transfusión sanguínea. Habida cuenta que Juana no tenía otros factores de riesgo y que hasta un mes antes de su fatídico accidente laboral había sido donante de sangre y por ende pasaba periódicamente controles analíticos, era bastante probable que la hepatitis la hubiera contraído a raíz de la transfusión.  

lunes, 18 de noviembre de 2013

Y EL ALMA CLAUDICÓ

Plúmbea alborada, ruidoso anochecer,
enmudece marchita, percibe entristecida zafias acometidas, rumores,
días interminables robaron esperanzas,
quiso ubicarse enhiesta,
esbozar sonrisas,
evitar latrocinios,
forjó iniciativas nunca antes logradas

Nunca obvió 
esfuerzos solitarios,
ultrajó nepotismos, 
firmó invectivas noqueantes, alaridos lúcidos,
fuerzas extrañas le impidieron zozobrar

Tranquila ahora navega,
sigilosa, olvidada, lóbrega orfandad,
esquiva simas,
ubica necedades,
fabrica imaginarias novelas, ambiciones literarias,

Pierde, empata, recupera, observa,
palidece ante rudas escenas, ¡cómo escuece!
sufrir embestidas rencorosas,
quietud ufana engendra
yerma angustia,
nunca olvidará
hechos acaecidos y
valores ultrajados en lúgubres tiempos atávicos,
ahora toca reflotar ánforas sumergidas.



http://www.youtube.com/watch?v=vvPItIQL_b8






jueves, 4 de julio de 2013

GASTHAUS ZUM RITTER ST. GEORG (KNIGHT ST. GEORGE GUEST HOUSE)


I’m so lucky to have found accommodation in a wonderful hotel in the middle of the historic centre of the amazing city of Heidelberg. During the morning I had been strolling up and down its streets for a few hours, visited the Old University (the oldest in Germany and alma mater of many Nobel prizes), eaten a delicious salmon with its appropriate dressing and then gone back to the hotel to rest a while.
Once inside, by stealth, I've sat by the window of the room to smoke a cigarette and suddenly I notice a large group of Japanese or Chinese, -I can’t tell the difference between them yet- watching and taking pictures to where I am so I first feel like a famous person the same way as Lady Di or Michael Jackson. Given this lack of privacy, I finish my cigarette and close the window quickly just in case any of the Japanese splits on me to the hotel staff.
Inside the room, I start reading the city guide I had bought at random the previous day. In the guide, I spot the picture of the front of my hotel and some text explaining that the building I’m staying in was an hotel since 1705 but it really was the only patrician house that survived the destruction of Heidelberg between 1689 and 1693, that the house was erected in 1592 by Charles Belier, a huguenot who had emigrated from France to Heidelberg. Learning all this information has been a true relief, because it's so cold in the street I do not want to get dressed and go out to have another cigarette. May another crowd of Easterners appear again and the same picture-taking scene repeats, I will think they just love immortalising in one snapshot everything that amazes them, and I can guarantee that the hotel’s facade is an architectural wonder. Im surprised I have ended up here, I have to thank my friend Consuelo for she booked it for me.

miércoles, 19 de junio de 2013

THE SNAKE CHARMER IV (THE BLACK HAND, PART II) ​


Cotton & Cow Ranch
AMARILLO-TEXAS, Potter County
One year later…

The hacienda Francesco Corleone bought four years ago from the heirs of Cornelia Wadsworth is without doubt one of the largest in the state of Texas. 3,500 hectares (little more than 8,400 acres) divided into two distinct parts: a huge cotton plantation highly mechanised for trade and export on the eastern side, and a farm of over ten thousand head of cattle, mostly braford breed, on the western end.
However, the income statement for the ranch does not bring Corleone much joy despite the devotion shown by the more than one hundred workers. And what’s more, since Theo Schwann (Joe Barlow actually) took over as general foreman, the figures sent to ACE headquarters in Los Angeles, not only were far from improving, but have even suffered a slight decline instead. Nonetheless, the tycoon’s real concern is the rumours of discomfort coming from the cotton plantation employees... it seems that the new housekeeper, his former secretary Lucy Berkley, is trying to pull the strings to make her husband cover up for her misdeeds and to intimidate workers opposing her ways. This situation has made the couple quarrel more than once, although far from the hacienda personnel’s eyes. Trouble is brewing in paradise: they no longer have the idyllic relationship they had at first. In fact, Schwann, always so good-natured, gentle, fair, disinterested and collaborator, is now turning into an irascible, stubborn, capricious, unfair and intimidating man even though he has this self-imposition  of never answering her back making him look like the nobody who has been all his life.
Corleone decides then to send one of his agents to investigate the facts in situ. For this work he chooses Frank Medeiros, secretary of the Personnel Department. Looking back to his memories from his trip to India, flashback-like images come from dinner at Ahdoos Restaurant in Srinagar and the back of the plane where Lucy and Theo were sitting like two lovebirds. Led by intuition and sagacity, he calls David Huxley, ACE security chief, asks him to try to recover the recordings of the cameras inside the plane during their return from Shanghai to Los Angeles a year ago.
Frank and David are dated to Thursday at Corleone’s office. Not unaware any of them of how strict and demanding their boss is regarding to personal business, they get ACE headquarters one hour before the time set in the letter. They sit next to each other in the waiting room, but there seems not to be a very good relationship between them: avoiding direct eye contact, they just keep some idle chatting. Medeiros seems to hide the dossier carrying under his arm the same way as Huxley keeps the requested DVD recording out of view in the inside pocket of his jacket.
It’s nine o'clock and Corleone’s secretary lets the security chief in. After a formal greeting, David places the DVD in the player near the tycoon’s elegant desk and few seconds later Corleone can see on the monitor screen the scene he was so interested in: after lovingly cuddling Lucy, the snake charmer reveals his true identity. Corleone stops the video and orders Huxley to investigate Joe Barlow’s past by all means. Before leaving, David warns his boss not to rely too much on what the second man waiting outside keeps for him, for David knew about the past complicity between the former secretary and Medeiros. Francesco appreciates Huxley’s professionalism and says goodbye with a warm handshake.
After a brief pause, it’s Medeiros’ turn. He enters the office showing clear signs of anxiety: shaky hands and and beads of sweat sliding down his forehead betray his real insecurity. He leaves the dossier on the table and sits on the edge of the armchair. Corleone grabs the folder after a cold greeting and begins to read the document. When he finishes, he turns his gaze fixed and staring to Medeiros asks inquisitively “Is this everything?”. The personnel Secretary clears his throat and says “I questioned one by one all the 28 plantation workers... Miss Berkley’s and Schwann’s words are completely transcribed in the report. I reckon it’s been too much exaggeration on the whole thing... I think Schwann is a good man, unable to act as they say the accusations of the five operators marked with an asterisk... there are always quarrels and jealousies in all working teams, y’know what I mean? You asked me for opinion and so I’ve done, sir”. Corleone takes his time to answer: turns himself on his chair and looks through the window to the port of Los Angeles in the background and the skyscrapers of the WTC on a closer plane. He starts thinking of the the frantic call from an employee of Cotton-Cow the previous day, the woman on the phone claimed to be a victim of bullying by Lucy and Schwann, nothing new though the woman accused her boss of being more and more violent during the last days. Solemnly but without fuss, Corleone lets Medeiros dismiss and once alone calls his secretary to tell her to do the necessary arrangements to fly to Amarillo by helicopter the next day.
ACE helicopter lands at Cotton-Cow Ranch heliport for the first time in years. The arrival of Corleone surprises the foreman chief, who knew by radio about his boss’s sudden visit just few minutes before. As holding his cowboy hat not to get it blown away by the wind coming from the blades of the helicopter, Schwann greets his boss and asks to accompany him to the office set in one of the rooms of the colonial house on the centre of the estate where he lives with his wife. Francesco thanks the refreshment offered by one of the workers and, turning to the foreman, says, “ Well Barlow, I want you to explain to me what is happening here, and please go straight to the point”. The foreman feels even more confused when hearing his real name from Corleone’s lips, “No one but Lucy on this side of the country knows my real name” he thinks, “Have I been betrayed...?“. Noticing Barlow’s grave silence Corleone says raising his voice a little “Are you going to talk or shall I call your wife to have it clarified all at once?”. Coincidentally, Lucy opens the door and gets into the office, wearing some cowboy outfits and greeting the new comer, “Hello, Francesco..., sorry, I mean... Mr. Corleone... what brings you here, to your house?”. Her voice can’t hide her anxiety. The tycoon goes on bluntly, ”I’ve got here some information that puts your career here at risk. I’ll take the testimony of all the plantation workers listed here. I hope my suspicions don’t turn to be true for your own sake and the proper running of the ranch. I’m afraid that you have breached the trust I put on you!”. The couple start giving Corleone an unconvincing explanation full with contradictions and lame excuses and try to blame some workers calling them envious, polemical, lazy and inefficient... all those manes, however, don’t seem to Corleone to be anything else but the self description of their own total failure, not to mention the fraud clearly reflected in the ranch accounts: after close examination month by month, ACE team of economists discovered suspicious entries, false invoices to non-existent suppliers, expenses on furniture or machinery that are nowhere to be found within the ranch premises, and a long list of irregularities. The report issued by the team is devastating and raises no doubt about the couple’s administration.

Mr, Corleone starts calling the workers into the office one by one. The second in is Tania Seighmour, who can’t disguise her anguish of talking near Barlow’s presence on the other side of the room. Francesco recognises the woman’s voice as the caller’s hwo had rung him few days ago. Sobbing, Tania relates a series of outrages committed by Barlow to herself and to other of ther colleagues. Her speech is so consistent and sincere at first sight that Corleone interrupts and tries to comfort her until that finally he asks her to go out and tell the other workers that he will not need further comment: Corleone’s made his decision. He asks Barlow to take a sit in front of him and, in order to save him the shame of deeper questioning, offers him three possibilities to choose one: The first is to rescind the contract and return to snake charming back in Kashmir. The second is to stay part of the company staff but moving to Washington and spend twelve hours a day playing his flaut before the grave of his great uncle, Don Vito Corleone, in Arlintong Cemetery, to delight his soul with sweet melodies. The third is to pack his staff, as he did in Srinagar, and get out of Amarillo, but he won’t surely have the chance to go too far, since Corleone would repport him to the police anyway for Barlow was still the ony one of his former gangband whose whereabouts were unknown.
By doing this, the tycoon just meant to scare Barlow for his real intention was letting him go without repporting, and so he did when the former snake charmer turned down the first two offers.
The helicopter took off from Cotton-Cow at 8.30 pm heading for Palm Springs. That night seemed to have no end for Joe and Lucy. They ended up arguing after Barlow’s momentous decision of going solo despite Lucy’s desperate begging for staying together and trying to fix their relationship.
Early next morning. Barlow left Cotton-Cow Ranch on his Range Rover northward  to the famous Route 66. About fifty miles away from Amarillo he stopped at a roadside restaurant for breakfast. Some time later inside the restaurant, he was sipping the last of his coffee when two policemen approched him and one of them uttered the so fearsome “Joe Barlow, you're under arrest” and put handcuffs on Barlow’s wrists while the other police read his rights loud. Outside on the parking lot, the two men were helping Barlow into the police car, when the former turned his head south and thought “This is none of Corleone’s doing, he is too smart to do something like that, no doubt. My nightmare has actually come true, that boa constrictor was my beautiful Lucy...


lunes, 17 de junio de 2013

INDELIBLE IMPRESSION


The trip to Germany has successfully met almost all the expectations I had. Weather was  ghastly but the forecasts for that week had already told me so I took plenty of warm clothes not to let the low temperature be an inconvenience.

Miriam, my host in Berlin, even though her busy working schedule, has been so kind accommodating and accompanying me to very interesting places not included in tourists’ guidebooks,. The German capital is a highly recommended place to visit. It is nowadays an outstanding cultural and artistic centre in Europe: there they live many young adults, from Spain and other countries around the world; talented as well as creative men and women who have been forced to move abroad by the ruthless policy of cut-backs in their homelands. Walking through its streets and taking the efficient public transport, a tight-knit network of buses, trams, undergrounds and commuter trains perfectly synchronized to bridge the gap between places in a considerable extent city, is very enriching due to its countless museums and art activities (exhibitions, concerts, performances, etc..) one can enjoy in Berlin.

However, the most amazing part of my German tour was the visit to the wonderful city of Heidelberg. It is not too big and this may be one of its advantages: the old town is easily explored on foot. Most of the town’s activity  revolves round the university, Germany’s oldest university -founded in 1386 by Rupert I, Electorate of the Palatinate-, and which played a key role in the Protestant Reformation, Martin Luther defended their theses there in 1518 and many Nobel prizes winners in almost all disciplines have come out of it, including our famous doctor Severo Ochoa.

Lots of students across Europe head to Heidelberg to enroll the university, some others are just there to learn German in its numerous public and private scools. The atmosphere is lively and all the city’s premises, from restaurants to leisure centres, keep and enviable aesthetic harmony and are beautifully and architecturally exceptional. The views from the mountains across river Neckar are wonderful, as are from Philosophenweg.

One of the reasons for my trip was visiting the psychiatric department of the Universitätsklinikum Heidelberg, the university hospital of Heidelberg. A leasurely stroll through the beautiful and spacious indoor gardens and the different pavilions gives an idea of the high quality of services the pacients receive: the centre’s care programmes are in the vanguard of Europe, and its facilities utterly superb.

The whole thing made such an impression on this writer that I hope he will always treasure  and that he will be able to depict with words in the novel I shall write someday.

jueves, 13 de junio de 2013

A COMPLEXE MATTER


If we want to guarantee the proper running of any organisation there must be a set of rules nobody is allowed to break. An organisational chart is an abstract structure that shows the relationships and relative ranks of its parts and levels. Each degree is used to indicate differences in authority and responsability on decision making. The system must then move towards efficiency and in order to get it workers’ teamwork skills, training, and engagement are essential. On the other hand, the system itself must watch over the psychical and physical well-being of all its members.

The responsable body ought to carry on thoroughful and deep research whenever a misdeed or bullying is detected, and it must as well bring a prosecution and provide compensations for the victimes. If the system fails on doing so, the culprit may keep on their misbehaviour up to the point of even causing irreparable damage on some of the staff and make the company shake. The real problem arises when those responseble for their fellow colleagues, due to either negligence, incompetence, obscure secrets not allowed to see the light, complicity with the agressor, or fear of people on the former’s side... turn their heads aside, hide evidence, play down the seriousness of the facts and, in brief, just let it be with no sanction whatsoever. A good friend of mine has sent me some words regarding this matter.



COUCH-POTATO’S PARALOGISMS
Nobody doubts that the problems within Molina’s City Council Sport Department came with her. After all this time, there have been many attenps to explain this troublesome situation; neither all the attemps have been well-meaning, nor well-grounded. The thing is that on these deeply distressing times a team of so-called experts make the most basic common sense fume. Their maxims are supposed to come out of irrefutable reasoning. But insted these are the anaemic offspring of ineptitude or even bad faith. Their conclusions seem to be rational, but they are indeed far from being so, turning into mere insults.

Let’s revise some of them:

1. The whole thing isn’t but the actions of a ruthless and scheming manipulator”. This is the first rule of their mad logic. According to this nonsensical reasoning if A shouts, insults, slanders, harasses, intimidates and humilates B, it’s all C’s fault. ¡How right was the Spanish writer Unamuno when saying “there is no good fool”

2. Just human behaviour”. If in estating that our brilliant social researchers want to mean that the facts are performed by human beings and not by gastropoda, we ought to agree with their idle discovery. However, if they are talking of harmless disagreements between pals, everyday quarrels on the neighbourhood street... they miss their point. Shounting, insulting, slander, harassment, intimidation, humilation, pester, discrimination... fall withing the rule of law and are not mere social rudeness.

3. "Boys will be boys". Two irremediable lame arguments support this candid opinion. The first reason is of cognitive nature: provided that only those who know how a unicorn looks like can recognise a unicorn; the same way, only those who know and have soaked themselves with the workers’ rights spirit can tell whether these rights are being violated. The second reason links with development and personal maturing: only children play war on war rubble. Only someone rather childish can make a fairytale out of a someone else’s precarious situation when his / her dignity is in risk.

4. "There is no problem". Unfortunately the stubborn facts aren’t easy to cast away by sociological conjuring tricks. This is why an insane stale under army-strick directions will never become a legally well-regulated workplace no matter how long the nefarious incantation "there is no problem" is repeated.

5. "They are all just a bunch of lazybones", "X is an excellent person". There will come the day when the gentlemen who speak tautologies and give judgement as Olympian gods without feeling the need of substantiating and justifying their allegations, will have to provide their estatements with incontrovertible facts. May then the so-assured and hieratic safety fade away.

6. "It’s envy what moves them." Surprising at is may seem, people unable to decipher the most obvious facts in front of their very eyes brag about their familiarity with the hidden and innermost depths of the human soul.

7. "It's an extremely complex matter". This is thought-provoking and awakes an enlightening a suspicion: I've seen people agil as wildcats, self-confidence and fanatical determination running throughout the so abstruse mazes of the macroeconomics, State organisation, international law, the structure of matter and even the origin of life, get paralysed and hesitate, as fulminated by that fateful look of the Gorgona, when dealing with the most down-to-earth and nearby affairs of their neighbours. They may need the revealing advent of the Luciferian slogan, they may not recognise the familiar face of their canonical enemy, or they may use their Platonic spirit only for the archeotypical golden hights of great morals. But let’s stop now arising retorical questions about these otherwise amply clear people.


Despite of such clever deception, the facts, the stubborn and forgotten facts, don’t stop their silent course, leaving their inevitable trail of pain, humiliation, hopelessness, anger and frustration.

Time will pass, new ideas will be added up to past follies, new studies and researches will corroborate what the first research already claimed, never-seen-before pseudo-solutions will be ofered, more innocent people will be taken to court, ardent panegyrics will be delivered on the culprits, and day after day the already weak hope of beholding any good change in this labour scene   towards what it should really be: a space of equality, justice and freedom dyes a bit.

jueves, 9 de mayo de 2013

ASUNTO COMPLEJO




   Para el buen funcionamiento de cualquier Organización debe haber unas reglas de juego que nadie pueda manejar a su antojo. El organigrama es un modelo abstracto y sistemático que establece distintos niveles de jerarquía y fija las relaciones entre ellos. Cada nivel lleva implícito un grado diferente de responsabilidad y capacidad de decisión. El sistema debe tener como meta la eficiencia. El trabajo en equipo, la capacitación y la implicación de los trabajadores es fundamental para que todo funcione, pero igual de importante es que el propio sistema vele por la salud mental y física de todos y cada uno de sus integrantes.

   Si se detecta una situación de abuso o acoso, el organismo correspondiente debe investigar a fondo el asunto y tomar las medidas disciplinarias y de reparación de daños oportunas. De lo contrario, el acosador seguirá infringiendo daños que pudieran llegar a ser irreparables y se deteriora claramente el funcionamiento de la empresa. El problema surge cuando los encargados de proteger a sus trabajadores, por dejadez, incompetencia, porque tengan cosas que ocultar, por complicidad con el agresor o temor a las represalias del grupo que ampara a éste, se inhiben, ocultan pruebas, restan importancia a los hechos y en definitiva permiten que unas actuaciones muy graves queden sin sanción alguna. Un buen amigo me ha remitido un escrito que hace referencia a estas cuestiones.



LOS PARALOGISMOS DE LA RAZÓN PEREZOSA

    A nadie se le oculta que los problemas de la Concejalía de Deportes de Molina de Segura nacieron con ella. A lo largo del tiempo, muchos han sido los intentos de explicar  esta conflictiva realidad, no todos bienintencionados, no todos parejamente fundados. Pero es en estos particularmente atribulados días cuando un grupo de desnortados analistas escandaliza al más elemental sentido común. Sus sentencias pretenden ser el resultado de una rigurosa dialéctica; son, sin embargo, los anémicos frutos de la torpeza o la mala fe; sus dictámenes semejan razonamientos pero son, en realidad, burdos insultos.

    Veamos los más socorridos:

1.     “Todo es obra del Gran Manipulador”. Inauguran así la lógica chiflada. Según esta disparatada modalidad lógica, si A grita, insulta, difama, veja, intimida y humilla a B, es culpa de C. ¡Qué razón tenía el atrabiliario Unamuno cuando sentenciaba: “no hay tonto bueno”!

2.  “Son asuntos personales”. Si con ello se refieren, estos sagaces escrutadores de lo social, a que los hechos que nos ocupan atañen a personas y no a gasterópodos, necesariamente hemos de convenir en su superfluo descubrimiento; ahora bien, si pretender significar que se trata de frívolas rencillas de comadre, de triviales riñas de patio de vecindad, equivocan su valoración. Gritar, insultar, difamar, intimidar, discriminar, hostigar, humillar…, son acciones que pertenecen al orden de la falta o el delito, no al de los tranquilos o agitados usos sociales.

3.     “Son cosas de niños”. Dos irremediables carencias están a la base de este candoroso dictamen. Una de naturaleza cognitiva: del mismo modo que sólo quien sabe lo que es un unicornio puede reconocer un unicornio, sólo quien conoce y ha interiorizado los derechos laborales e individuales puede reconocer aquellas situaciones en que se atenta contra ellos. Y otra de desarrollo y maduración personal: sólo los niños juegan a la guerra sobre los escombros de una guerra. Sólo alguien rematadamente  pueril puede leer una situación en que está en juego la dignidad de la persona en clave de un cuento de hadas.

4.     “No existe ningún problema”. Lamentablemente los tozudos hechos no se dejan exorcizar por estas vanas argucias de ilusionismo sociológico. Es por ello que un rancio cortijo gobernado con prácticas cuarteleras no muta maravillosamente en un ámbito laboral reglado jurídicamente por mucho que se pronuncie el nefando conjuro: “No existe ningún problema”.

5.   “Son una cuadrilla de vagos”, “X es una excelente persona”. Tiempo llegará en que los señores que discurren con tautologías, que sentencian como dioses olímpicos, sin sentir la necesidad de fundamentar y justificar sus asertos, deban acreditarse con argumentos y asentar sus dictámenes sobre incontrovertibles hechos, quizá  entonces se desvanezca su impostada y hierática seguridad.

                                                       
6.   “Les mueve la envidia”. Resulta sorprendente que seres incapaces de descifrar los hechos más evidentes que tienen frente a sus narices, presuman de familiaridad con las habitaciones más recónditas e insondables del alma humana.

7.  “Es un asunto extremadamente complejo”. Invita a la reflexión, y despierta un cierto esclarecedor recelo, constatar cómo personas que con felina agilidad, seguridad y determinación fanáticas transitan impertérritas por los tan abstrusos laberintos de la macroeconomía, la organización del Estado, el derecho internacional, la estructura de la materia y hasta el origen de la vida, quedan paralizadas, sumidas en balbuciente indecisión, como fulminadas por aquella funesta mirada de la Gorgona, cuando han de lidiar con los más diáfanos y cercanos asuntos de  sus vecinos. Quizás necesiten el revelador advenimiento de la lucífera consigna, quizá no reconozcan el rostro familiar de su canónico enemigo, o quizá su platónico espíritu sólo se desenvuelva con arquetípica presteza en las áureas regiones de los grandes ideales. Pero dejemos de añadir  con tantos “quizás” retóricos  enigmas a estos personajes  sobradamente transparentes. 

    Frente a tanta ingeniosa impostura, los hechos, los tercos y olvidados hechos, siguen su callado curso, con su inevitable rastro de dolor, humillación, desesperanza, rabia y frustración.

    Pasará el tiempo, nuevas ocurrencias se añadirán a los dislates pasados, nuevos estudios corroborarán lo que aseguraba el primero, se ensayarán inéditas pseudo soluciones, se incriminará a otros inocentes, se entonarán encendidos panegíricos a los culpables y cada día se apagará un poco más la ya exangüe esperanza de ver convertido este ámbito laboral en lo que en realidad esencialmente es: un espacio de  igualdad, justicia y libertad.