domingo, 23 de diciembre de 2012

PASAR POR EL ARO (LA PANTERA NEGRA)

   Tras un intenso fin de semana en la Ciudad Condal, el Dr. Rypff y su familia se dirige en taxi hacia el aeropuerto del Prat. La joven taxista comenta que ha tenido una jornada de trabajo horrible, apenas ha hecho un par de carreras en 12 horas y nos ha recogido en la puerta del hotel cuando ya estaba cumplido su horario. A pesar de todo, su tono es jovial y amable en todo momento. Cuando llegamos a la terminal de salidas y mientras sacamos el equipaje del maletero, me pregunta: - ¿No viajarán ustedes con Ryanair?-. Al contestarle que sí, la joven taxista advierte: - Pues que Dios les pille confesados-. El Dr. Rypff piensa para sus adentros: - ¿Es una broma?, ¿lo dirá con doble sentido?-. Por lo que ha leido en la prensa y han comentado distintos colegas y amigos, el Dr. Rypff sabe que la compañía irlandesa deja mucho que desear en cuanto a medidas de seguridad, trato de su personal hacia los viajeros y por lo estricta que es en lo referido a las dimensiones y peso de los equipajes. Cuando el Dr. Rypff compró los pasajes era consciente de todo lo anterior, pero no había otras compañías que operaran el domingo por la tarde-noche el trayecto Barcelona-Alicante, así que por primera vez tuvo que pasar por el aro.
   Una vez dentro del aeropuerto, la familia Rypff se dirige a la ventanilla correspondiente donde, un "amable señorito" con acento extranjero, y no precisamente por ser catalán ni irlandés, les dice: - nuestra compañía a diferencia de las arcaicas compañías españolas no factura de forma gratuita las maletas y no es necesario que les de tarjeta de embarque, con el localizador que ustedes llevan es suficiente, ah, ah, y una cosa más, vayan ustedes rápido porque los billetes no van numerados y puede ser que les toque a cada uno de ustedes en una punta del avión-. El Dr. Rypff vuelve a meditar: - Pues si que vamos bien, bueno, mientras no coloquen a mi esposa o a mi hija encima de la cabina, tomando el fresco...¿qué más da que nos separen durante los 55 minutos que se supone que dura el vuelo?. Es el segundo pase por el aro.
   Tras varias horas de espera en la M3, llega el momento de embarcar y aquí viene lo más interesante: Cuando despues de guardar cola 10 minutos en la puerta de embarque, llega el turno de enseñar la tarjeta de embarque, perdón los folios donde viene el localizador y los datos personales que acreditan que hemos comprado el pasaje. Nos atiende una "simpática" y maciza señorita de color y acento dominicano. Nada más ver una de nuestras maletas dice con gesto desafiante: - Esa bolsa no la pueden subir al avión-. El Dr.Rypff le contesta de forma tranquila: 
- Pues no hubo ningún problema en el viaje de ida que hicimos también con su compañia hace dos días-. Es verdad que la maleta es flexible y ha engordado un poquito al contener la ropa peor doblada, un par de camisetas adquiridas en Barcelona, y varios souvenirs de pequeño tamaño comprados para familiares y amigos, pero el "engorde" no va más allá de medio centímetro por cada lado. Al comprobar que la maleta tiene dificultades para encajar en el artilugio medidor, que tiene un estrecho aro superior, el Dr. Rypff intenta sacar de su interior unos zapatos no excesivamente bien colocados. Al girar la cabeza Petrus Rypff ve como "la pantera negra" está mirando con ojos felinos su maniobra, dispuesta para atacar a su presa en cualquier momento, y así ocurre: - No ve que no entra y además, esos zapatos no los puede llevar en la mano, no está permitido-. Petrus dice entonces: - No se preocupe señorita, no los voy a llevar en la mano, pensaba anudar las cordoneras y colgármelos a modo de collar, a mí me gusta este tipo de abalorio, ¿ve qué bien me quedan?-. Ante esta respuesta, la chiquita saca las garras y grita: - Prepare 55 Euros porque la maleta tiene que ir en la bodega del avión y sálganse de la cola que tienen que seguir pasando los demás pasajeros, y si sigue por este camino me va a obligar a llamar a la Guardia Civil-. Ante esta amenaza, el Dr. Rypff empieza a ponerse un poquito alterado y le replica: - Mire señorita, creo que por primera vez ha dicho algo sensato, creo que sería lo mejor que podría hacer, a ver a quién dan la razón, si a una ineficiente y maleducada azafata o a un humilde pasajero cuyo único delito es llevar una maleta que sobrepasa en 1.5 cm las medidas que ustedes, han marcado arbitrariamente como límite, y si tengo que pasar otra vez por el aro, pago con mucho gusto los 55 Euros, pero usted no va a salir de rositas de este desaguisado-. No se sabe si la panterita entendió el discurso del Dr. Rypff, quizás sus entendederas no daban para mucho, quizás había tenido un mal día, quizás estaba mal fo.., o puede ser que con ese porte, tuviera algún complejo, al compararse desnuda ante el espejo cada mañana con Naomi Campbell y comprobar que su trabajo no era tan glamouroso como el de la diosa de ébano. El caso es que se dispuso a extender un recibo en el que venía reflejada la cifra de 50 Euros. Al entregárselo al Dr. Rypff y comprobar éste que no coincide con el dinero que le exige, pregunta: - ¿Y los 5 Euros de diferencia?-. La pantera responde: - Esos 5 Euros son de IVA-. Al galeno no le cuadra la cantidad y le indica: - Por favor, ¿puede usted reflejarlo en el recibo?, es que no veo en ningún sitio el acrónimo de ese impuesto, y por cierto, ¿puede enseñarme su acreditación?, necesito su nombre y número de identificación-. De mala manera la pantera espeta: - Despues si quiere le doy el número, pero el nombre no-. El Dr. Rypff duda si esa respuesta contraviene la ley pero en ese momento prefiere no pensar en ello. Cuando la pantera enseña de mala gana su acreditación, intenta dejar ver sólo el número, pero comete la torpeza de dejar ver entre los dedos  el nombre escrito. El Dr. Rypff, mal que bien consigue leer el nombre y, girando la cabeza le dice a su esposa en un susurro: - Se llama Rosario Morillo-. Ya se sabe que los felinos tienen el sentido del oido muy agudo, la señorita Morillo, pantera negra para los amigos, oye su nombre e inmediatamente tapa con toda la mano el número que antes, "amablemente", estaba dispuesta a facilitar y dice con un enojo exasperante y una actitud pueril: - Ya tiene el nombre, no espere que ahora le enseñe el número. Dirigiéndose a su compañera, que hasta ese momento había pasado desapercibida, le ordena: - Haz una foto a la maleta-. Ante esta intromisión, la Sra. Rypff que por prudencia se había mantenido al margen de todo hasta ese momento, se interpone entre la lacaya y la maleta para impedir que consiga la instantánea, pero en un giro consigue sacar la foto. Viendo esto, el Dr. Rypff extrae su móvil del bolsillo y saca varias fotos de la pantera y la lacaya que, cual famosillas sorprendidas por un paparachi, intentan apartarse y taparse el rostro. Cuando se recompone del susto la pantera exige a los tres componentes de la familia Rypff que le entreguen de nuevo sus DNI y toma todos los datos que contienen. Otra vez el Dr. Rypff duda si eso es legal y piensa: - ¿En qué lista negra querrá meternos esta pacarraca?, ¿Querrá hacernos magia negra?, ¿LLamará a su jefe, don Michael O'Leary, para que ordene que se recomponga un comando del IRA y nos espere en Alicante para darnos un escarmiento?- Todo lo anterior son ocurrencias que a veces tiene el Dr. Rypff, le resultan muy divertidas y no le provocan el más mínimo temor. Sin mediar más palabras y como le había indicado Doña Rosario, el Dr. Rypff coge su maleta, la deposita en la escalerilla del avión y entra en la cabina con su esposa y su hija. Por el retraso acumulado intuye como ya le había advertido el joven de la ventanilla, que no se va a sentar con ellas, tiene que acomodarse en el incómodo asiento central de la penúltima fila. Pero no importa, ha pasado un rato "divertido". La cara de la pantera negra pervivirá en su memoria mucho tiempo y espera no desarrollar una fobia hacia los felinos.

   Tras contar esta historia, totalmente verídica, el que escribe quiere plantear, a los lectores de este blog, varias reflexiones:
   
   1. ¿Por qué nuestros gobernantes permiten que una compañía como Ryanair opere en vuelos nacionales? Teniendo en cuenta  las perversas y desafiantes declaraciones de su presidente, el Sr. O'Leary, y los numerosos y comprobados fallos de seguridad, que han provocado otros tantos aterrizajes forzosos en distintos aeropuertos de nuestro país, ¿a qué esperan las autoridades competentes para rescindir la licencia a tan nefasta compañía? Bajo el pretexto de que es Low Cost putea, engaña y pone en peligro con demasiada frecuencia la seguridad de sus viajeros. Al margen de esto parece que adiestra a sus empleados para que sean especialmente desagradables con los usuarios.
   2. Propongo a todas las personas que tengan que coger un avion, se abstengan de volar con Ryanair, y si sólo esa compañía cubre su viaje, se planteen seriamente si les merece la pena poner su vida en peligro y someterse a las vejaciones y agravios de sus panteras negras, con perdón a los atletas de color que expresaron sus legítimas reivindicaciones en las olimpiadas de Mexico 68.
   3. ¿No será lo de Ryanair un globo sonda y/o preludio de lo que nos viene con la pretendida, por nuestros gobernantes, privatizacíón de la Sanidad?. De todos es sabido que varias empresas británicas y de otros paises están "lampando" por entrar con su capital, a veces de dudosa procedencia, en las "fundaciones" que, de no remediarlo entre todos, pretenden hacerse cargo de la gestión de los hospitales públicos.

lunes, 10 de diciembre de 2012

ANECDOTARIO NOVIEMBRE


20 SEGUNDOS

Llego al Hospital un poco apurado porque obligaciones familiares me han retenido en casa unos minutos más de lo habitual. Pulso el botón del ascensor para subir a mi planta, a mi lado se arremolinan varias personas entre ellas una chica alta y rubia que no conozco. Un minuto más tarde, o más, llega el ascensor, bajan varias personas y al fondo se queda el Dr. JMS, a quién conozco y aprecio desde hace muchos años. En tono jovial le pregunto: - ¿Subes o bajas?- lógicamente si no se baja, es que sube ya que el hospital no tiene planta sótano. Con una sonrisa me dice: - Parece claro que subo-. En esto que la chica alta y rubia le pregunta: - ¿Cómo es posible que haya bajado en el ascensor, si hace un momento le he visto en la planta baja?. En ese momento intervengo, dirigiéndome a los dos: - es que el Dr. S tiene el don de la ubicuidad-, a lo que él replica: - ya quisiera yo tener ese don, para poder trabajar en dos sitios a la vez-, entonces interviene la chica alta y rubia: - pues yo ya tengo bastante con currar en un sitio, con lo estresada que voy...-, mi réplica no se hace esperar: - Pues también estaría bien disfrutar de dos buenas compañías simultáneamente en dos sitios diferentes-, al instante el Dr. S comenta: - Sí, estaría bien, pero entonces empezaría a funcionar la "neurona verde"-, entonces yo le contesto: - Yo no estaba hablando de sexo...-, y él responde ipso facto: - ni yo tampoco, me refería al color de la habitación-.
   Fue terminar esa última frase y la puerta del ascensor en la cuarta planta, donde él tenía que baja, y así lo hizo. Antes de que yo pudiera responderle, la puerta se cerró dejándome con tres palmos de narices, ante la mueca de asombro de la chica alta y rubia, que se limitó a decir: - qué veinte segundos tan intensos-.



DULCE RUGIDO

    Tras subir un comentario a una red social en la que firma con su nombre, el Dr. Rypff recapacita en el coche mientras se dirige desde su residencia, en las afueras de la ciudad, hasta el centro, donde está situado el hospital donde trabaja como psiquiatra desde hace casi diez años.

   Empieza la consulta con la dedicación de siempre, pero no puede evitar pensar en el comentario subido al Facebook, se dice de forma reiterada que no es el foro adecuado para exponer una vivencia profesional, sobre todo si esa vivencia se produjo en un juicio al que fue citado, junto con otros compañeros, como perito, y máxime cuando en esa vista se juzgaba un asunto muy turbio, que a buen seguro iba a salir en los medios de comunicación locales, como pudo comprobar posteriormente.

   A media mañana hace una pequeña pausa para tomar un café y aprovecha para quitar de forma preventiva el comentario subido a la red, no sabe si alguien lo habrá leído ya, pero sólo han pasado 2 horas y media y seguro que pocas personas habrán accedido a lo expuesto. No quedándose tranquilo decide consultar sus dudas en la Asesoría Jurídica del Hospital, cuyas abogadas en otras ocasiones han sido muy amables y eficientes.

   El Dr. Rypff siempre ha sido una persona ecuánime y autoexigente en lo referido a la ética profesional y la confidencialidad de sus pacientes, pero nunca antes había escrito sobre sus experiencias profesionales y albergaba alguna duda sobre si plasmar en una red social sus vivencias en la consulta podría originar algún problema ético-legal.

   La repuesta dada por las profesionales del derecho le deja totalmente desconcertado porque le vienen a decir, después de una larga conversación que no puede utilizar sus vivencias en la consulta para escribir, ni en una red social, ni en cualquier otro foro, blog o medio de difusión. El argumento es que el médico no es dueño de la información que obtiene de un paciente o su familia, que como profesional se debe a la institución para la que trabaja y que es poco ético sacar partido de la profesión para hacer algo que no sea velar por la salud de los pacientes. Ante la contestación de las "ilustradas" letradas, el Dr Rypff se queda bastante contrariado, más bien como sí se hubiera tragado un cazo. No obstante, continúa, como si nada hubiera ocurrido, pasando la consulta. Casi al final de la jornada entra en el despacho un paciente que no estaba citado esa mañana, se le ve apurado y cuenta que necesita un informe de forma urgente porque tiene que presentarlo en un juicio que se celebra al día siguiente. Aunque no es práctica habitual, el Dr. Rypff le hace el informe solicitado, lo que origina un mayor retraso en el desarrollo de la consulta, haciendo esperar aún más al último paciente de la larga lista de pacientes citados.

   Cuando por fin termina la dura jornada de trabajo, se dispone a abandonar el hospital, comprueba que le está esperando el paciente del informe que está acompañado por una mujer que presenta un aspecto muy cuidado y que resulta ser su abogada. Se presenta como E.R., le entrega una tarjeta de visita y le comenta que le estaban aguardando para agradecerle la deferencia de haber realizado un informe tan completo con tanta celeridad, sobre todo porque su contenido podría ser crucial en el inminente juicio. El Dr. Rypff intenta quitar importancia a lo ocurrido, comenta que forma parte de su trabajo y que no merece tanto elogio. La abogada hace un gesto a su defendido, invitándole a que se marche a casa y, dirigiéndose al galeno le dice que se siente en deuda con él, ofreciéndole sus servicios de abogada para algún asunto legal que pudiera tener en el futuro. De pronto el Dr. Rypff se acuerda del incidente de la mañana en la asesoría jurídica, le cuenta lo ocurrido y la respuesta de E.R. No se hace esperar, le pide que mire la tarjeta de visita y comprueba que tiene un puesto importante en el Colegio de Abogados y le dice que no haga ningún caso a sus colegas en lo referente a escribir, que siempre que no revele el nombre del paciente e información confidencial, la ética profesional y el derecho a la confidencialidad están salvaguardados, es decir que escriba lo que quiera.      

   Ya en la calle, los dos fuman plácidamente un cigarrillo mientras departen sobre derecho médico. Cuando termina su pitillo, E.R. saca unas llaves de su bolso, se despide amablemente del Dr. Rypff y se dirige a una enorme motocicleta aparcada junto a la acera, levanta la tapa situada detrás del asiento y saca un precioso casco negro azabache, se lo coloca en la cabeza, se sube cual amazona y arranca la Harley Davidson último modelo. Segundos después hace el gesto típico de los "metaleros" y sale disparada calle arriba. Tras ella sólo queda el dulce rugido de una máquina de ensueño y la cara estupefacta del Dr. Rypff.


lunes, 3 de diciembre de 2012

PARA DEMOCRACIA, LA DE PERICLES

¿Realmente vivimos en DEMOCRACIA? Está claro que cualquier tiempo pasado fue peor, que la transición fue muy aceptable, viniendo de donde veníamos, que los "padres" de la Constitución hicieron un gran trabajo dotándonos de una Ley de Leyes, Carta Magna o como la queramos llamar, muy digna y atinada, pero la cosa ha ido degenerando y la corrupción y los apaños son hoy por hoy el pan nuestro de cada día.
   Muchos cambios son necesarios, como la reforma del sistema electoral (el Sr. D'Hondt se podía haber quedado calladito), la desaparición de la obtusa disciplina de voto en las Cámaras Parlamentarias, Asambleas Regionales de las comunidades autónomas (con perdón de los entes de las CCAA que por tradición y privilegio tienen nombres diferentes), Ayuntamientos, etc., Listas abiertas en las candidaturas de los partidos políticos, para que los ciudadanos realmente puedan elegir a sus representantes y por supuesto una reforma judicial que permita, con la mayor celeridad posible, poner a buen recaudo a los que valiéndose de su condición de aforados y otras argucias, se saltan a la torera las leyes que los demás ciudadanos sí estamos obligados a cumplir.
   A continuación transcribo el contenido de un email que he recibido, iniciativa de una plataforma ciudadana, creo que es muy interesante:
PREPARACION TERRENO PARA RECOGIDA FIRMAS



Se va a proceder en los próximos meses a la recogida de firmas para presentar la siguiente Iniciativa Legislativa. Aunque el contenido ya es conocido por todos, es importante pasar el recordatorio y que todos estemos preparados y dispuestos cuando se inicie.
Ley de Reforma del Congreso de 2012 (enmienda a la Constitución )
EL PODER DE LA CIUDADANÍA.
LA INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR.Para poder presentar en el parlamento una iniciativa legislativa es
necesario presentar 500.000 firmas.


        ¡TODOS JUNTOS PODEMOS CAMBIARLO!

Pido a cada lector que envíe este mensaje a un mínimo de veinte
personas de su lista de contactos, y a la vez, pedir a cada uno de ellos
que hagan lo mismo.Vamos a preparar el terreno para la recogida de firmas, creemos CONCIENCIA CIUDADANA.

En tres días, la mayoría de las personas de este país tendrán este mensaje.

Ley de Reforma del Congreso de 2012
(enmienda de la Constitución de España)


1. El diputado será asalariado solamente durante su mandato. Y tendrá
jubilación proveniente solamente por el mandato realizado.

2. El diputado contribuirá al Régimen General de la Seguridad Social
como el resto de ciudadanos. El fondo de jubilación del Congreso
pasará al régimen vigente de la Seguridad Social. El diputado
participará de los beneficios del régimen de la Seguridad Social
exactamente como todos los demás ciudadanos. El fondo de jubilación no puede ser usado para ninguna otra finalidad.

3. El diputado debe pagar su plan de jubilación, como todos los españoles.

4. El diputado dejará de votar su propio aumento de salario.

5. El diputado dejará su seguro actual de salud y participará del
mismo sistema de salud que los demás ciudadanos españoles.

6. El diputado debe igualmente cumplir las mismas leyes que el resto
de los españoles (desaparición de la figura de "aforado"
7. Servir en el Congreso es un trabajo, no una carrera. Los diputados
deben cumplir sus mandatos (no más de 2 legislaturas) y luego
reincorporarse a la vida laboral previa a su etapa de Servicio Público.

8. Reducir un 30% el número de componentes políticos  de las
instituciones. (Concejales de ayuntamiento, diputados nacionales,
diputados regionales, etc.).

9. Eliminar instituciones obsoletas o duplicadas: senado, diputaciones
provinciales.

10. Reducir un 50% el número de asesores de cargos políticos, así como
limitar racionalmente sus retribuciones.


     * * *

Si cada persona pasa este mensaje a un mínimo de veinte personas, en tres días la mayoría de los españoles lo habrán recibido.

El momento para la enmienda a la Constitución es AHORA.


ASÍ SE PUEDEN ENMENDAR LAS INJUSTICIAS Y DESARREGLOS DE PARLAMENTARIOS Y SENADORES.