domingo, 22 de mayo de 2022

La Mente Dormida: NO MIRAS HACIA ATRÁS

La Mente Dormida: NO MIRAS HACIA ATRÁS:   NO MIRAS HACIA ATRÁS     Hay veces en que, a punto de perderlos para siempre, los recuerdos nos asaltan impertinentes y, con ellos, la nec...

NO MIRAS HACIA ATRÁS

 



NO MIRAS HACIA ATRÁS







   Hay veces en que, a punto de perderlos para siempre, los recuerdos nos asaltan impertinentes y, con ellos, la necesidad del regreso. Entonces nos asomamos a escenas olvidadas y vivencias con personas que marcharon hace ya mucho tiempo, tanto que, al traerlos a nuestro presente, por mucho esfuerzo que hagamos, nos traen recuerdos distorsionados, intentamos evocar experiencias positivas, aunque la melancolía impregne inevitablemente su contenido. La entrega desinteresada de nuestros mayores ausentes, los sabios consejos que nos daban, el ejemplo de vida que supusieron a pesar de la precariedad de sus recursos materiales y su escasa formación académica, son hechos que echamos de menos. Nos despojaron de su protección quizás demasiado pronto, y volvemos allí, a hace tiempo, con una mezcla de desvalimiento y regocijo. Es una ceremonia que, como cada ensayo autobiográfico, requiere fortaleza de ánimo y la conciencia inclemente de saberse lejos sin remedio; es un juego de espejos que nos catapulta hacia nuestra historia pasada, a los detalles y las sensaciones pretéritas. En ese momento, las palabras empiezan a fluir, se despiertan del letargo de los años. Nuestra madre nos agarra fuerte de la mano —impide que escapemos— y el bullicio acolchado de otros niños imaginarios resuena en vacío. La vuelta desleída, premio de consolación, nos reconforta por un instante, y nos impulsa a seguir con la tarea diaria de vivir.

  El miedo produce ansiedad, y la ansiedad, no te deja pensar, te incomoda, te pone nervioso, nubla tu mente… Alguien dijo “El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo”… y no hay que justificar nada, no hay que tener miedo, no sirve para nada, solo te bloquea.  

Petrus Rypff


El miedo no es real. Es un producto de los pensamientos que creas.

No me malinterpretes, el peligro es muy real,

pero el miedo es una opción.




Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.

Eduardo Galeano








"Al miedo de un poder invisible, fingido por la mente o imaginado a partir de historias que han sido aceptadas por el público, lo llamamos religión; si no han sido aceptadas, superstición".

Thomas Hobbes




"Evitar el peligro no es más seguro a largo plazo que exponerse a él. La vida es una aventura atrevida o no es nada"

Helen Keller




Jamás negociemos con miedo, pero jamás temamos negociar”. 

J.F. Kennedy

 “Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo”.

Plinio

“El pasado y el presente solamente son medio para nosotros: el futuro es siempre nuestro fin. Por eso nunca vivimos realmente, sino que esperamos vivir. Alucinados siempre por esta esperanza de ser felices algún día, es inevitable que no lo seamos nunca”.

 Blaise Pascal


Es un gran error mirar al pasado con los ojos del presente, lo que

 ocurre es que no tenemos otros...


Recuerda

Título original: Spellbound (1945)

Dirección: Alfred Hitchcock

Guion: Ben Hecht. Novela: Francis Beeding

Música: Miklós Rózsa - Fotografía: George Barnes (B&W)

Reparto: Ingrid Bergman, Gregory Peck, Michael Chekhov, Leo G. Carroll, Rhonda Fleming, John Emery, Norman Lloyd, Bill Goodwin, Steven Geray, Donald Curtis, Wallace Ford, Art Baker, Regis Toomey, Paul Harvey

Sinopsis: En el centro psiquiátrico donde trabaja la psicoanalista Constance Petersen (Ingrid Bergman), el Dr. Murchison (Leo G. Carroll) anuncia su retiro de la dirección, en cuyo reemplazo llegará el eminente Dr. y escritor Anthony Edwards, a quien, justamente, Constance admira muchísimo aunque no le conoce... pero, el mismo día en que el joven y apuesto director (Gregory Peck) es presentado ante los directivos, la psicoanalista comenzará a observar signos de un oculto trauma en el nuevo personaje que, enseguida sabremos, también sufre de una grave amnesia. (FILMAFFINITY)

miércoles, 18 de mayo de 2022

La Mente Dormida: GUSTAV KLIMT, EL ARTISTA QUE PINTABA CON ORO

La Mente Dormida: GUSTAV KLIMT, EL ARTISTA QUE PINTABA CON ORO:   GUSTAV KLIMT, EL ARTISTA QUE PINTABA CON ORO Klimt más allá de "El beso" El Beso, Gustav Klimt, 1907 (180x180 cm) -  Galería Bel...

GUSTAV KLIMT, EL ARTISTA QUE PINTABA CON ORO

 

GUSTAV KLIMT, EL ARTISTA QUE PINTABA CON ORO

Klimt más allá de "El beso"



El Beso, Gustav Klimt, 1907 (180x180 cm) - Galería Belvedere en el Palacio de Belvedere en Viena



Gustav Klimt. Fotografía tomada en 1916

   Gustav Klimt (Baumgarten, Austria, 14 de julio de 1862 - Alsergrund, Austria, 6 de febrero de 1918) ​fue un pintor simbolista austriaco, y uno de los más conspicuos representantes del movimiento modernista de la secesión vienesa. Klimt pintó lienzos y murales con un estilo personal muy ornamentado, que también manifestó a través de objetos de artesanía, como los que se encuentran reunidos en la Galería de la secesión vienesa. Intelectualmente afín a cierto ideario romántico, Klimt encontró en el desnudo femenino una de sus más recurrentes fuentes de inspiración. Sus obras están dotadas de una intensa energía sensual, reflejada con especial claridad en sus numerosos apuntes y esbozos a lápiz,​ en cierto modo herederos de la tradición de dibujos eróticos de Rodin e Ingres. Al principio de su carrera artística, fue un exitoso pintor de decoraciones arquitectónicas de manera convencional. La obra de Klimt fue una importante influencia para su compañero más joven, Egon Schiele.  

  El artista austríaco Gustav Klimt no solamente fue uno de los máximos representantes del arte vienés de finales del siglo XIX, sino que también fue uno de los fundadores del movimiento artístico conocido como la Secesión Vienesa. Irreverente y sorprendente, la obra de Klimt, maestro de los dorados, se convertiría, con el tiempo, en una de los más cotizadas de las casas de subastas de todo el mundo. El beso es el primer cuadro del denominado «Periodo Dorado» de Klimt, en el cual el autor incorporaba pan de oro a sus óleos.

   Mucho se ha hablado sobre la identidad de los amantes que aparecen en la obra. Algunos dicen que se trata de un autorretrato del pintor junto a Emilie Flöge, aunque también podría tratarse de otra de sus musas, Adele Bloch-Bauer.


   El  estilo de Gustav Klimt es inconfundible y su influencia a lo largo del tiempo es innegable. No sólo en el arte, sino también en la moda, donde diseñadores como John Galliano se inspiraron en sus dorados y en la ornamentación de sus cuadros para sus creaciones. Klimt fue uno de los mayores exponentes del simbolismo y su obra El beso es una de las piezas más icónicas de la historia del arte, tanto que ha trascendido las paredes del museo y es habitual ver láminas, llaveros, camisetas o tazas con la imagen de estos dos amantes.

   Klimt pintó este cuadro en un momento de auténtica crisis vital. «O soy demasiado viejo, o demasiado nervioso o demasiado estúpido, algo debe estar mal», confesó en una carta.  Justo antes de ponerse a pintar «El Beso», Gustav Klimt había recibido muchas críticas por las pinturas que realizó en el techo de la Universidad de Viena. Los malos comentarios a su trabajo lo calificaban de «pornográfico» y «pervertido».

   En la obra se aprecia una mezcla de estilos e influencias: los espirales nos recuerdan a la Edad de Bronce; el diseño de los mantos se enmarca en el movimiento Arts and Crafts, mientras que las figuras de los protagonistas y sus movimientos tienen más que ver con el Art Nouveau.

   A pesar de que El beso es su obra más conocida, Klimt tuvo una prolífica carrera en la que recurrió al desnudo femenino como fuente de inspiración.


Dánae (1907) - Galería Würthel de Viena.

La figura de Dánae era recurrente para los artistas a principios del siglo XX, y se la consideraba el mayor símbolo del amor divino. En la pintura de Klimt aparece envuelta en un manto morado que representa su procedencia imperial. 

Técnica: Óleo y oro sobre lienzo (77 cm × 83 cm.)

   Según la mitología Dánae es encerrada por su padre, el rey de Argos, en una torre de bronce, ya que el oráculo le dice que su nieto lo va a matar algún día. Pero, Zeus, siempre lujurioso, entra en el recinto en forma de lluvia de oro y se cuela entre las piernas de la muchacha. Y eso es más o menos lo que hacía este artista vienés con sus modelos… No sólo las pintaba…Aquí vemos a la figura femenina típica de Klimt: pelirroja (color de las femmes fatales tan de su gusto simbolista), pálidas con mejillas rosadas, boca entreabierta y pose forzada pero muy expresiva de las manos. El mito de Dánae ya había sido tratado de forma brillante por autores como Tiziano, Tintoretto o Rembrandt, pero Klimt lo hace a su manera, como siempre hizo todo en su vida. El oro está muy presente en la obra de Klimt (su padre trabajaba este metal), así como las curvas propias del art noveau y las diferentes texturas (monedas, telas, piel…). Todo esto da al cuadro en conjunto un tono extremadamente sensual y erótico. Tanto la perspectiva como el encuadre o el punto de vista son absolutamente novedosos. La mujer adopta posición fetal dando al cuadro una composición en espiral, muy dinámica. El encuadre tan cercano multiplica la fuerza a la obra.


Retrato de Adele Bloch-Bauer I (1907) - Galería Neue de Nueva York

La obra, también conocida como La dama de oro, fue un encargo del millonario Ferdinand Bloch-Bauer que promovió el trabajo de Klimt a lo largo de su vida. La mujer es su esposa, Adele Bloch-Bauer, a la que volvió a retratar y que ejerció como modelo para Klimt en otras ocasiones. La pintura da título a la película La dama de oro, protagonizada por Helen Mirren, en la que se narra la batalla legal de la sobrina de Bloch-Bauer para recuperar las obras legadas por su tía, entre las que se encontraba este retrato.

La dama de oro (Película completa)

Basada en una historia real. En 1998 Maria Altmann, una mujer judía que huyó de Viena durante la II Guerra Mundial, regresa sesenta años después para reclamar las propiedades que los nazis confiscaron a su familia, entre las que se encuentra el célebre 'Retrato de Adele Bloch-Bauer I', de Gustav Klimt. Un joven abogado la ayudará en su lucha con el gobierno austriaco, María deberá enfrentarse a los terribles recuerdos de su pasado.


Judit I (1901) - Galería Belvedere de Viena.

Se considera la primera obra de su período dorado y en ella se ensalza la figura de la heroína bíblica Judit como mujer fatal. El cuadro está cargado de erotismo y ornamentación y, además de oro, está rodeado por una cornisa de cobre creada por su hermano Greg, que trabaja como orfebre.   La influencia de los mosaicos bizantinos que el artista había podido contemplar durante un viaje a la ciudad italiana de Rávena se reveló fundamental en la obra de Klimt, que haría de la figura femenina, la sensualidad y los dorados los elementos principales de su estilo. Sería a partir de una obra de inspiración bíblica, Judith y la cabeza de Holofernes, pintada en 1901, cuando el dorado empezaría a predominar en la mayor parte de sus pinturas. Con este cuadro, el artista inició su etapa artística más conocida, en la que decoraba todas sus obras con pan de oro, lo que lo acabaría convirtiendo en uno de los máximos exponentes del art nouveau.


Las tres edades de la mujer (1905) - Galería Nacional de Arte Moderno de Roma.

La pintura representa el ciclo de la vida con las figuras de tres mujeres de edades diferentes, que son la parte central del lienzo, apoyadas en un fondo de poca profundidad. En la obra se aprecia el uso del color tan habitual en el trabajo de Klimt y puede encuadrarse dentro del movimiento Art Noveau por su técnica y su fecha de creación.


La virgen (1912-1913) - Museo Nacional de Praga.

Las flores y los colores que recuerdan a oriente tienen un valor estético pero también simbólico, haciendo referencia a la psicología de la joven de la figura central. Las mujeres entrelazadas, unas dormidas y otras más despiertas, simbolizan las etapas y la inconsciencia antes de convertirse en mujer. Al igual que en Dánae, sueño y sensualidad vuelven a darse la mano en la obra de Klimt.


Serpientes de agua II (1904-1907) - Colección particular.

Klimt pintó el cuadro tres años después de Serpientes de agua, esta vez con una mayor carga sexual. No en vano, Freud otorgó tanto a las serpientes como al agua un significado sexual, algo que se potencia al entrelazarse las melenas de las mujeres con las algas. También se ha teorizado sobre el sentido onírico de la obra, como criaturas que se desvanecen pronto.


Muerte y vida (1915)

El pintor austríaco terminó esta pintura en 1915, durante la Gran Guerra. El fantasma de la muerte acechaba Europa, y también a Klimt, que moriría en 1918. En la parte derecha vemos varias figuras amontonadas, creando un efecto de remolino que aporta movimiento a la pintura y hace referencia al caos de la vida y a la llamada danza de la muerte. Pese a la presencia de esta en la parte izquierda del lienzo, las figuras de la vida esperan con una cierta serenidad. En 1911, Klimt fue galardonado con el primer premio de la Exposición Universal de Roma por su obra Vida y Muerte. Pero pronto la desgracia se cebaría en el artista. Tras el fallecimiento de su madre en 1915, y tras haber sufrido un infarto, una neumonía y una gripe, Klimt falleció el 6 de febrero de 1918. En su lecho de muerte, el pintor preguntó por Emilie, la mujer con la que nunca quiso contraer matrimonio pero con la que compartió su vida. Klimt dejó en su taller un número considerable de obras inacabadas, muchas de las cuales fueron confiscadas años después por los nazis.


UN ÉXITO TEMPRANO

   Tener un padre artesano contribuyó a que el joven Gustav mostrara inclinaciones artísticas desde muy temprana edad. El talento del muchacho se vería recompensado en 1876 cuando ganó una beca para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Viena. Allí aprendería con Michael Rieser Ludwing Minnigerode, Karl Hrachowina y el pintor de moda en Viena que Klimt admiraba, Hans Makar. Un año más tarde, en 1877, su hermano Ernst también fue admitido en la escuela y junto con otro compañero, Franz Matsch, fundaron un colectivo al que llamaron Compañía de Artistas. En 1880, los jóvenes ya trabajaron en sus primeros encargos, como la decoración del patio del Museo de Historia del Arte de Viena, los techos del Palacio Sturnany, también en la capital austríaca, y los del balneario Carlsbad, en Checoslovaquia. Incluso el rey de Rumania, Carlos I, les encargó la decoración de la escalera de su castillo en Peles.


Castillo de Peles, Rumanía


   En 1888, gracias a sus trabajos en el auditorio del Teatro Burg, en Viena, Klimt recibió la Orden de Oro al Mérito de manos del mismísimo emperador Francisco José I, y se convirtió en miembro honorario de las universidades de Múnich y Viena. Estos galardones contribuyeron a mejorar notablemente la economía del artista, que pudo tener un tren de vida más holgado tras la muerte de su padre y de su hermano Ernst en 1892. La muerte de su hermano, unida a la separación de su compañero Franz Matsch, marcaría un cambio definitivo en el estilo de Klimt, que se sumergió a partir de entonces en el simbolismo y el impresionismo.


Teatro Burg por la noche, Viena.

   El año 1889 supondría un punto de inflexión en la obra de Klimt. Durante un viaje por Europa, el artista entró en contacto con el trabajo de incrustaciones de oro y, fascinado, no tardó en aplicar esta nueva técnica en sus obras. Poco después, durante la primera década de 1890, Klimt conocería a la mujer con la que iba a pasar el resto de su vida: la diseñadora de moda Emile Louise Flöge. Aunque la tormentosa relación de la pareja (el artista le fue reiteradamente infiel a Emile) ha sido motivo de acalorados debates entre los historiadores, parece estar bien documentado que ambos tuvieron catorce hijos.

   Klimt fue uno de los fundadores y presidente de un grupo de artistas que recibió el nombre de Wiener Sezession (Secesión Vienesa), cuyos miembros publicaron la revista Ver Sacrum (la Sagrada Primavera) con el objetivo de dar a conocer sus obras. Surgida como una alternativa independiente a los artistas apoyados por la Academia vienesa, los objetivos de la Sezession (que tomó como símbolo a la diosa griega Atenea) eran promocionar a los jóvenes artistas y exhibir algunas de las obras producidas en el extranjero. A diferencia de otros grupos vanguardistas, la Sezession nunca redactó un manifiesto y tampoco tuvo una dirección artística concreta: entre sus miembros había pintores naturalistas, realistas y simbolistas. A pesar de que las obras de estos artistas transgresores no fueron muy bien aceptadas por el público (sino todo lo contrario), sí es cierto que tuvieron cierto apoyo oficial gracias al cual sus miembros pudieron construir una sala de exposiciones. A pesar de todo, Klimt acabaría abandonando este colectivo en el año 1908.


Portada del primer número de la revista Ver Sacrum. Enero de 1898.

   En 1894, la Universidad de Viena encargó a Klimt unas pinturas para decorar el techo del Aula Magna. Pero las obras que Klimt concibió para este proyecto, Filosofía, Medicina y Jurisprudencia, recibieron numerosas críticas e incluso muchos tacharon el enfoque del artista de pornográfico. Abrumada por la avalancha de protestas que provocaron las pinturas, la universidad se inclinó por no exponerlas y Klimt decidió a partir de entonces no volver a aceptar encargos (por desgracia, estas obras fueron destruidas durante la Segunda Guerra Mundial). Siguiendo con su estilo provocador, Klimt pintó en 1899 la obra Nuda Veritas (Verdad desnuda), la cual iba dirigida como un dardo a sus críticos más conservadores. Respecto a este tema, el poeta alemán Schiller le diría lo siguiente: "Si no puedes agradar a todos con tus méritos y tu arte, agrada a pocos. Agradar a muchos es malo".


Detalle de Medicina - Gustav Klimt (1900) - Obra destruida en 1945.


Filosofía (1899–1907). Destruido en 1945



Jurisprudencia  (1899–1907). Destruido en 1945



Gustav Klimt. Pt.1 Los primeros años. El fracaso


BEETHOVEN, LAS MUJERES Y LOS DORADOS

   En 1902, Klimt presentó uno de sus trabajos más famosos en la XIV exposición del Movimiento Secesionista vienés: El friso de Beethoven. El friso, con el cual Klimt quería rendir un sentido homenaje a la obra del compositor alemán, daba la bienvenida a todos los visitantes que cruzaban la entrada del pabellón. Con sus treinta y cuatro metros de ancho y dos de alto, el monumental friso no contó con el beneplácito del público, que consideró la obra "desagradable". De hecho, la exposición acabaría siendo un fracaso. El friso no volvió a ser expuesto al público hasta 1986 y hoy en día se puede visitar en el Pabellón de la Secesión en Viena.



El friso de Beethoven - Gustav Klimt - Pabellón de la Secesión, Viena (1902)

    En general, algunas obras de Klimt batirían récords de venta en las casas de subastas más importantes del mundo años después de su muerte. Por ejemplo, en noviembre de 2003, su obra Paisaje de Attersee (1901) fue vendida por 29 millones de dólares, una cifra que muy pronto quedaría eclipsada por la venta de otras de sus obras, como el primer retrato de Adele Bloch-Bauer, que en el año 2006 fue vendido a la Neue Galerie de Nueva York por 135 millones de dólares, superando así el récord establecido por el Chico con pipa (1905) de Picasso, que había sido vendido el 5 de mayo de 2004 por 104 millones de dólares.

 Sin lugar a dudas, Gustav Klimt está considerado una de las figuras más trascendentales del arte contemporáneo, un artista que a pesar de haber logrado el éxito y la fama en el mundo cultural de su ciudad prefirió dar una vuelta de tuerca a su estilo y dejarse guiar por los sentimientos a la hora de pintar. Al final de su vida la salud no le acompañaría, y el artista decidió dedicar las pocas fuerzas que le quedaban a pintar su última obra, Vida y Muerte. Sabía que aunque él desapareciera de este mundo, su obra perduraría para siempre.


Gustav Klimt. Pt.2 Un mundo con forma de mujer.


Gustav Klimt Exposición inmersiva

  La tecnología digital al servicio del arte. L'Atelier des Lumières, en París, abre sus puertas con una exposición inmersiva, de las obras de Gustav Klimt.

A través del proceso AMIEX (Art & Music Immersive Experience) logrado con 140 videoproyectores y un sistema de sonido espacial se asegura un espectáculo, único en su tipo por sus dimensiones: Desde el suelo hasta el techo, 3.300 m2 de superficies y paredes de hasta 10 metros de altura. El resultado:  ¡Una fiesta para los ojos! 

Suena la música y  más de 3.000 imágenes, puestas en movimiento por la magia de la tecnología, literalmente hacen que el público llegue al corazón de cada una de las pinturas. La música utilizada como fondo musical es: "Coyoacán and Variations", de Elliot Goldenthal.


Viena 1900-1918: Wagner, Freud, Klimt | Luis Fernández-Galiano - Fundación Juan March, Madrid

  La Viena de comienzos del siglo XX fue escenario de una fluida comunicación entre disciplinas y promovió la innovación y la apertura de nuevos territorios de pensamiento y creación artística: en la psicología con Sigmund Freud, en la literatura con Karl Kraus, en la música con Gustav Mahler, en el urbanismo con Otto Wagner o Camillo Sitte, en la pintura con Gustav Klimt, Egon Schiele o Oskar Kokoschka y en la política con Max Adler o Otto Bauer. El arquitecto, catedrático, académico y crítico Luis Fernández-Galiano explora varios espacios singulares de la efervescencia cultural de estas dos últimas décadas de la capital del Imperio austrohúngaro: el gabinete de Freud, la Caja Postal de Ahorros de Otto Wagner o la Casa Loos (en alemán: Looshaus), entre otros.



Gustav Klimt Obras seleccionadas Música Bethoven, Chopin, Mozart-Consuelo Albert Más


lunes, 16 de mayo de 2022

La Mente Dormida: LOS SIETE PECADOS CAPITALES Y LAS POSTRIMERÍAS

La Mente Dormida: LOS SIETE PECADOS CAPITALES Y LAS POSTRIMERÍAS: LOS SIETE PECADOS CAPITALES Y LAS POSTRIMERÍAS Una imagen alegórica que representa el corazón humano sujeto a los siete pecados capitales, c...

LOS SIETE PECADOS CAPITALES Y LAS POSTRIMERÍAS

LOS SIETE PECADOS CAPITALES Y LAS POSTRIMERÍAS


Una imagen alegórica que representa el corazón humano sujeto a los siete pecados capitales, cada uno representado por un animal (en el sentido de las agujas del reloj: sapo = avaricia; serpiente = envidia; león = ira; caracol = pereza; cerdo = gula; cabra = lujuria; pavo real = soberbia)

   El poeta hispanolatino Aurelio Prudencio (348-410) ya utilizó personificaciones alegóricas de los vicios y virtudes en combate en su poema Psychomachia. Muchos sermones se inspiraron en los pecados capitales durante la Edad Media, así como no pocos poemas alegóricos. En el siglo XIV pueden encontrarse en el Libro de Buen Amor de Juan Ruiz, el arcipreste de Hita (1284-1351) y, también, dentro del Rimado de Palacio del canciller de Castilla Pedro López de Ayala, en forma de exposición previa o examen de conciencia de la confesión católica de los mismos. Ya en el siglo XV, la Mesa de los pecados capitales (1485, pintura al óleo sobre tabla), del pintor Hieronymus Bosch, refleja una consolidada iconografía de los mismos.

Hieronymus Bosch (El Bosco) - The Seven Deadly Sins and the Four Last Things.

 Los siete pecados capitales se representan con originalidad, con un realismo impecable.

   En el centro del cuadro se ve una imagen tradicional de Cristo como varón de dolores, saliendo de su tumba. Se dice que representa el ojo de Dios, y la imagen de Cristo es su pupila. Bajo esta imagen hay una inscripción en latín: Cave, cave, Deus vídet? (‘cuidado, cuidado, Dios lo ve’). Es una referencia clara a la idea de que Dios lo ve todo, hasta los comportamientos que se esconden a los ojos de las personas.

   Alrededor, hay un círculo más grande dividido en siete partes, mostrando cada uno de los siete pecados capitales, que pueden ser identificados por sus inscripciones en latín:  Ira, Soberbia, Lujuria, Pereza, Gula, Avaricia y Envidia. Se colocan en forma circular, lo cual es bastante raro en la pintura medieval; ello se explica porque la obra no se pensó para colgarla en la pared sino como un tablero de mesa, por lo cual para ver sus representaciones hay que andar en torno a él. Solían pintarse escenas con una configuración similar en las obras de miniaturas o de orfebrería. El pintor ha representado los distintos pecados capitales en escenas de la vida cotidiana del Flandes de su época, tanto con paisajes de interior como de exterior, urbanos y rústicos, detallando paisajes, objetos, vestimentas, etc.

Lujuria: En el campo está plantada una tienda de color rojo intenso, en la que dos parejas de enamorados celebran una comida campestre. A un lado, dos juglares o bufones. En primer plano, instrumentos musicales.


La lujuria (del latín luxus, "abundancia", "exuberancia"), en el marco de la moral sexual, es el deseo sexual desordenado e incontrolado. Existe un sentido no sexual de la lujuria, que se refiere a un deseo apasionado de algo.​ La lascivia, asimilable a lujuria, es el apetito o deseo excesivo de placeres sexuales.


La lujuria, representada por Pieter Brueghel

Gula: Es una escena de interior con cuatro personajes. A la mesa del banquete hay un hombre gordinflón comiendo. A la derecha, de pie, otro que bebe ansiosamente, directamente de la jarra, lo que provoca que el líquido se caiga de las comisuras de los labios. A la izquierda, una mujer presenta una nueva vianda en una bandeja. Aparece un niño obeso, simbolizando el mal ejemplo que se da a la infancia, que reclama la atención de su obeso padre. En primer plano, una salchicha se asa al fuego.


La gula (del latín: gula; relacionado con gluttiëre, que significa tragar) es un apetito excesivo por comida y bebida.​ El glotón o insaciable es una persona que no tiene medida al comer, ya sea un tipo de comida en particular o comidas y bebidas en general. Los individuos con estas características tienen en general sobrepeso y en muchas culturas es mal visto por causas estéticas y de salud. Ciertas religiones condenan la gula porque se cree ser un deseo egoísta y lujurioso que busca solamente la satisfacción personal.


 Ilustración de Stradanus

 En el poema El Infierno de la Divina Comedia, de Dante Alighieri, se castiga a los condenados por el pecado de la gula en el tercer círculo, con la pena de ser batidos por una fortísima lluvia mezclada con grueso granizo, y ensordecido por los terribles ladridos de Cerbero, que además los desgarra con uñas y dientes.


Avaricia: Se representa un juicio en el que el juez, lejos de impartir justicia, acepta un soborno de una de las partes o incluso de las dos partes en litigio.

La avaricia (del latín, avaritia), es el afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes, posesiones u objetos de valor abstracto con la intención de atesorarlos para uno mismo, mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal. Se le aplica el término a un deseo excesivo por la búsqueda de riquezas, estatus y poder. La codicia, por su parte, es el afán excesivo de riquezas, sin necesidad de querer atesorarlas. La codicia (o a veces la avaricia) se considera un pecado capital.


El Culto de Mammon (1909), la deidad del Nuevo Testamento de la avaricia material, por Evelyn De Morgan.


Pereza: Un eclesiástico duerme ante la chimenea en un acogedor interior, mientras que una mujer (la Fe), elegantemente ataviada, trata de despertarlo para que cumpla con sus deberes de oración.

La pereza (latín: acedia, accidia, pigritia) también llamada flojera,​ es la negligencia, astenia, tedio o descuido en realizar actividades​.

   La moral y las religiones, en especial el cristianismo, clasifican la pereza como un vicio capital ya que genera otros pecados, si bien antiguamente se la denominaba acedía o acidia, concepto más amplio que tenía que ver con la tristeza o la depresión.

   Todos los seres vivos que se mueven, tienden a no malgastar energías si no hay un beneficio, que no tiene por qué ser seguro e inmediato: puede ser algo probable o que se obtendrá en un futuro.

  Algunos ejemplos serían: Asearse. Practicar cualquier actividad, para mejorar habilidades. Puede que solo se haga por simple placer, que en realidad indica algún tipo de beneficio. Hablar con los demás para establecer relaciones sociales. Ayudar a los demás para establecer o mejorar las relaciones sociales. Mantener relaciones sexuales.

   Los animales con mayor inteligencia, y sobre todo los jóvenes, a veces parecen contradecir la máxima de no desperdiciar energía. Son muy activos y no paran casi nunca. Esta actividad tiene la utilidad de conseguir mejores habilidades o conocer mejor el entorno, entre otras ventajas. En el caso de los seres humanos (y otros animales), tenemos un cerebro muy grande y que consume mucha energía (20 % del total que necesita el cuerpo), tanto si se usa, como si no. No utilizarlo supone un desperdicio de energía. Para evitarlo, una sensación desagradable, el aburrimiento, evita dejar inactivo el cerebro y otra agradable, la curiosidad, mueve al individuo a buscar algún tipo de actividad interesante, aunque no haya una necesidad inmediata. Las actividades no tienen por qué ser puramente mentales; sirve cualquier actividad en la que intervenga el cerebro, desde leer hasta hacer deporte.

   A las personas que evitan realizar cualquier actividad de las cuales el beneficio no sea al instante se les llama vagas, perezosas, holgazanas, gandules, haraganas, procrastinantes o dejadas. Las causas para tener dicha tendencia pueden ser variadas, desde mala alimentación o enfermedades o simplemente que las actividades que realizan no les resultan beneficiosas.

Los campesinos "perezosos" duermen en lugar de trabajar, en representación de la pereza y la indolencia, en la parábola del trigo y la cizaña de 1624, por Abraham Bloemaert.


Ira: Se representa con dos campesinos borrachos riñendo a la puerta de una posada, con jarras de bebida y uno de ellos es detenido por una mujer, mientras el otro tiene un banco en la cabeza. El fondo es un paisaje típicamente campestre.


   La ira, bronca, cólera, enfado, rabia, enojo o furia es una emoción que se expresa a través del resentimiento o de la irritabilidad. Los efectos físicos de la ira incluyen aumento del ritmo cardíaco, de la presión sanguínea y de los niveles de adrenalina y noradrenalina.​ Algunos ven la ira como parte de la respuesta cerebral de atacar o huir de una amenaza o daño percibido.​ La ira se vuelve el sentimiento predominante en el comportamiento cognitivamente y fisiológico cuando una persona toma la decisión consciente de adoptar medidas para detener inmediatamente el comportamiento amenazante de otra fuerza externa.​ La ira puede tener muchas consecuencias físicas y mentales.


La Ira. El Inferno, Canto 7, línea 8,9.

Envidia: Un burgués intenta seducir a la mujer de otro (un mercader) mientras que este, sosteniendo un hueso en la mano, mira a un halcón que tiene un hombre en la calle. Más abajo, dos perros que tienen un hueso cada uno, miran el que tiene el burgués en la mano. Y para finalizar un hombre está robando el comercio en el que sucede la acción.

   La envidia es un sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas tangibles e intangibles.​ La RAE la ha definido como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee.

   La Envidia es considerada por la Iglesia católica como un pecado capital porque genera otros pecados; rompe con el amor al prójimo que proclama Jesús.

   Dante Alighieri en el poema de El Purgatorio, define la envidia como "Amor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos". El castigo para los envidiosos es el de cerrar sus ojos y coserlos con alambres de hierro, porque habían recibido placer al ver a otros caer. ​En la Edad Media el famoso cazador de brujas, el cardenal Peter Binsfeld le atribuyó a la envidia el demonio llamado Leviatán, un demonio marino y que era solo controlado por Dios.


Retrato de una mujer demente o terriblemente celosa, Théodore Géricault (1791–1824).


Soberbia (o vanidad): Una mujer en un interior con pequeños objetos de uso cotidiano. Se mira en un espejo que hay en un armario, sostenido por un demonio; a un lado, se ve otra estancia con figuras.


La soberbia (del latín superbia), en ocasiones usada como sinónimo de orgullo (del francés orgueil) es un sentimiento de superioridad de uno mismo con respecto a los demás. El orgullo es disimulable, e incluso apreciado, cuando surge de causas nobles o virtudes, mientras que a la soberbia se la concreta con el deseo de ser preferido por otros, basándose en la satisfacción de la propia vanidad, del yo o ego. Otros términos asociados o sinónimos podrían ser: altivez, altanería, arrogancia, vanidad, etc.


Soberbia por Jacob Matham


   Posteriormente, el género literario teatral del auto sacramental (siglos XVI, XVII y primera mitad del siglo XVIII) llevado a su perfección por Pedro Calderón de la Barca, testimonia la popularidad de estas alegorías hasta pasada la mitad del siglo XVIII, cuando se prohibió en España representar este tipo de piezas teatrales (1765).

  En cada una de sus esquinas, hay cuatro pequeños círculos que representan las postrimerías, esto es, "La muerte", "El juicio", "El infierno", y la "gloria". Estas postrimerías están representadas según la iconografía tradicional en la pintura medieval. 

De todas ellas, la más llamativa es la del infierno, en el ángulo inferior izquierdo: 

En tenebrosos tonos rojos vuelve al tema de los siete pecados capitales, representando siete diferentes formas en que los demonios torturan a los condenados por incurrir en cada uno de los pecados capitales. Aquí se ve un tono típicamente bosquiano, siendo una representación, en menor tamaño, de los otros infiernos que pueden verse, entre otros, en los postigos derechos del Juicio Final de Viena, el Carro del Heno y el Jardín de las Delicias.

   La muerte (ángulo superior izquierdo) viene representada a través de una imagen prototípica del Ars moriendi: por el lecho de un moribundo con la cabeza vendada, al que rodean un médico, tres religiosos, una monja, un ángel y la muerte; en otra estancia se ve a los familiares. 



El cráneo humano, ampliamente utilizado como símbolo de muerte y descomposición.

  El Juicio se representa al modo de medieval, con Dios entre ángeles y los muertos saliendo de sus tumbas. 


   La Gloria (ángulo inferior derecho) tiene forma de un palacio en el que está Dios con ángeles. Se representa también al arcángel san Miguel y a san Pedro.


Obra comentada: Mesa de los Pecados Capitales, del Bosco

Pilar Silva, Jefe del Departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte (1400-1600) y Pintura Española (1100-1500), comenta la obra de arte "Mesa de los Pecados Capitales" (1505 - 1510) del Bosco.

El Bosco incluyó en la "Mesa de los Pecados Capitales" la pereza, la gula, la ira, la lujuria, la avaricia, la envidia y la soberbia, mostrados en situaciones tomadas de la vida cotidiana para transmitir su enseñanza moral. En el centro se representa a Cristo saliendo de la tumba. Esa imagen es una llamada al fiel, para que siga el camino que Cristo le indica y medite sobre su muerte en la Cruz para redimir los pecados de los hombres.

Arriba y abajo hay dos inscripciones en latín, que provienen del Deuteronomio, capítulo 32:

"Entonces dijo: Les ocultaré mi rostro, / para ver en qué terminan". (parte inferior)

"Porque esa gente ha perdido el juicio / y carece de inteligencia. Si fueran sensatos entenderían estas cosas, / comprenderían la suerte que les espera". (parte superior)

La piedra de la locura y La mesa de los pecados capitales.

"La Extracción de la piedra de la locura" es uno de los primeros ejemplos de la pintura de género. Para ello, el Bosco elige una temática que incluso hoy nos sorprende, una escena hasta cierto punto controvertida, pero no extraña para la época: un supuesto cirujano interviene a un inocente para curarle sus males extrayéndole una piedra que aparentemente tiene en la frente. En el caso del cuadro, una flor. El Bosco utiliza el tema para retratar la estulticia y la incultura.

 En cuanto a "La Mesa de los pecados capitales", quizá lo más destacado es que aún no sabemos si era una mesa. Los investigadores todavía no se han puesto de acuerdo en su función. Incluso se puede especular con que formara parte de un instrumento musical de gran tamaño. En el Museo del Prado estuvo durante mucho tiempo expuesta como si fuera un cuadro, pero solo al reubicarla y ponerla en posición horizontal, los visitantes pudieron apreciar la brillantez del Bosco a la hora de retratar las debilidades del alma humana.

La Iglesia católica reconoce siete virtudes que forman parte del cristianismo (que corresponden a cada pecado capital).

Humildad (en latín, humilitas): Es la característica que define a una persona modesta, alguien que no se cree mejor o más importante que los demás en ningún aspecto. Es la ausencia de soberbia.

Generosidad (en latín, generositas): Hábito de dar y entender a los demás. En momentos de desastres naturales, los esfuerzos de la ayuda son con frecuencia proporcionados, voluntariamente, por los individuos o los grupos que actúan de manera unilateral en su entrega de tiempo, de recursos, de mercancías, dinero, etc. La generosidad es una forma de altruismo y rasgo de la filantropía, como puede verse en las personas anónimas que prestan servicios en una organización sin ánimo de lucro. Es lo opuesto a la avaricia.

Castidad (en latín, castitas): Comportamiento voluntario a la moderación y adecuada regulación de placeres y/o relaciones sexuales, ya sea por motivos de religión o social. No es lo mismo que abstinencia sexual. Es lo opuesto a la lujuria.

Paciencia (en latín, patientia): Actitud para sobrellevar cualquier contratiempo y dificultad. Es lo contrario a la ira.

Templanza (en latín, temperantia): Moderación en la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. Es lo opuesto a la gula.

Caridad (en latín, caritas): Empatía, amistad. Es lo opuesto a la envidia.

Diligencia (en latín, diligentia): Es el esmero y el cuidado en ejecutar algo. Como toda virtud se trabaja, netamente, poniéndola en práctica; significa cumplir con los compromisos, no ser inactivo, proponerse metas fijas y cumplirlas en su tiempo, poner entusiasmo en las acciones que se realizan. Es lo opuesto a la pereza.



Los 7 pecados capitales y sus demonios, Documental


https://www.youtube.com/watch?v=8Ua_sbBCDDw&t=1055s

Los 7 pecados capitales - History Channel]: La envidia


https://www.youtube.com/watch?v=9d4ITzQa6SM

Los 7 pecados capitales History Channel: La soberbia


https://www.youtube.com/watch?v=ALmz0iQ6OV8

Los 7 pecados capitales History channel: La ira


https://www.youtube.com/watch?v=3DsOAk2w0s0

Los 7 pecados capitales History Channel: La avaricia


https://www.youtube.com/watch?v=uXH9zIkYkfM

Los 7 pecados capitales History Channel: La gula


https://www.youtube.com/watch?v=PMJznno1F-8

Los 7 pecados capitales History Channel: La pereza


https://www.youtube.com/watch?v=d9UbECXn0jI

Los 7 pecados capitales History Channel: La lujuria